Había tal vez unas cien personas, silenciosas y expectantes cuando a mis veinte años el Doctor Riviè me "pasó la posta" como insistía en decirlo desde hacía meses.
Recuerdo que cuando cumplí dieciocho me envió un telegrama que proponía un "Ahora sí", todavía lo conservo... bueno, conservo todo, para que en los siglos venideros si alguien quiere saber a qué hora de que día y año fui a comprar un par de rodajas de osobuco, podrá hacerlo.
El Doctor me pasó la pluma fuente -sí, todavía existen las de tinta de verdad-, antigua y perfecta la fui a apoyar en el papel al tiempo que Margueritte me tomaba de la mano y me susurraba sabia y precavida... "es un camino solitario" , me dijo con cariño y sí lo es.
Así continúo estas entregas, cuyos primeros reportes el lector puede encontrarlos en los siguientes enlaces:
https://www.maracodigital.net/Sc-maraco-initiative-1-la-historia-de-la-historia.html
https://www.maracodigital.net/Sc-maraco-initiative-2-rincones-oscuros.html
Enrique Alberto Michniuk
Vaya como homenaje pues mucho tuvo que ver en todo esto, como disparador de la curiosidad y la profesionalidad al hacer las cosas.
Ingeniero él, lo conocí cuando ingresé a Servicios Públicos Sociedad del Estado. Teníamos largas conversaciones en la sala de situación mientras desplegaba sus gráficos y mapas repletos de datos puros e información masticada una y otra vez en la intimidad de la gerencia a su cargo.
Yo había empezado desde abajo allí, podría haberme dedicado completamente a la organización pero la experiencia no se gana desde un puesto de liderazgo, viene de las raíces de la planta como todo en la vida.
Él en su profesión y mucho antes que se hablara públicamente "de", ya tenía los números, locaciones y proyecciones operativas y de abastecimiento de energía de fuentes que para aquel entonces eran "utópicas", como afirmaban otros gerentes que se dedicaban a hacer extraños negocios con las obras civiles, motores de generación y el combustible y lubricante para centrales eléctricas.
Una década antes que se instalara en Argentina el primer generador de energía eólica, él ya tenía minuciosamente catalogadas las áreas de mayor productividad en Patagonia, pero además había abordado estudios de energía hidráulica convencional -represas-, y no convencional -generadores flotantes-, energía mareomotriz e incluso energía geotérmica.
Adelantado a su tiempo y un sabio de muchas maneras, su mayor valor era el humano, sabía escuchar y tenía ese rarísimo don de conciliar las ideas dispersas y contrapuestas de unos y otros, un verdadero pionero contemporáneo que supo caminar los caminos más difíciles y legar una valiosa herencia a su familia y a los pasajeros transitorios de su vida... como yo.
De esas conversaciones salieron inquietudes del potencial de nuestros ríos cordilleranos, pero no los más grandes que ya estaban en la mira de represamientos desde hacía medio siglo y que hasta el momento nadie se había enterado en la gobernanza estatal, habitualmente más atenta a qué podía ganar políticamente que a mirar al futuro con ojos de desarrollo estratégico nacional.
El objetivo eran los pequeños ríos donde los micro emprendimientos podían establecer las bases hídricas y energéticas para la fundación poblacional por un lado, y el potenciamiento del desarrollo rural por el otro.
Asuntos de soberanía territorial
Es llamativamente extraño que Argentina sea un país tan grande. No es un deseo de mi parte pero nuestra gobernanzas desde los tres Poderes del Estado siempre tuvieron ese precepto de "me nefrega" la soberanía, el territorio y el patriotismo. No son todos por supuesto y no en todas partes, pero mirando un poco alrededor nos encontramos con profundos pozos difíciles de sortear.
Al modelo me remito solo como un ejemplo aislado y no significativo de la Gendarmería Nacional reprimiendo manifestantes en las calles, cuando reza la orden de su creación en 1.938 el “contribuir decididamente a mantener la identidad nacional en áreas limítrofes, a preservar el territorio nacional y la intangibilidad del límite internacional”, entre otras cosas que deberían funcionar en concordancia con las restantes Fuerzas de Seguridad y Fuerzas Armadas.
Y que se da de cabezazos con mis contribuciones en los siguientes enlaces:
https://www.maracodigital.net/Glaciares-el-riesgo-de-los-hechos-consumados.html
Como para aclarar digo que no tengo cuitas con la G.N., pero los tiempos de las "mujeres y los hombres de frontera" como rezaba un cartel en la mitad de nada, han cambiado y en la zona que remito en los enlaces previos debería ya haberse instalado un puesto permanente de la Fuerza bien adentro en la roca y el hielo, pues de hecho fue siempre la tradición... estar allí a pesar de todo.
Tal vez la propuesta la haga suya algún Comandante que siempre lee mis reportes, y haga fuerza para que al "topo que destruye el Estado desde adentro" suelte algunos pesos para instalar un puesto en el lugar, que además y como ya escribí fue objeto de incendios de bosques intencionales vaya a saberse por quienes, y es una zona de altísima concurrencia de visitantes hoy en día.
A la experiencia resulta que a nadie, y menos uniformado, le gusta que le digan qué tiene que hacer, también le molesta que le recuerden sus obligaciones, pero en lo fáctico hay dos obligaciones latiendo allí en el corazón de quienes abrazan esas profesiones: una es la represión del delito y las infracciones -para eso se les asigna la elocuencia de las armas-, pero la otra a la que nadie parece darle importancia es la prevención para que tales cosas no ocurran en lugares inhóspitos y alejados como ese.
Es que antes de firmar había estado a inicios de los ochenta cabalgando bien adentro del río De Las Vueltas y el lago Del Desierto, y acompañado por otros tres fuimos recibidos en el destacamento La Florida para seguir luego hasta el puesto de G.N. en la cabecera norte del lago.
En ese entonces El Chalten -se debe escribir sin acento- era solo un deseo y algunas estacas clavadas en el suelo, había solo huellas y poca gente, lo más concurrido por escaladores y rarísimos visitantes eran las instalaciones de Parques Nacionales al sur del río Fitz Roy.
No es lo mismo hoy en día hacer los cincuenta kilómetros en vehículo y lancha que hacerlos a caballo, uno ve -si de verdad quiere hacerlo- con su propio ser la riqueza enorme y potencial del lugar... que ahora está pasando rápida y progresivamente a manos privadas extranjeras y en muchas ya se han plantado banderas que no son la argentina.
Yo por ese entonces aún no era Líder de Equipo, sino una especie sui generis de Director Ejecutivo para Patagonia y Antártida, tal "cargo" ganado desde adolescente por mis insistentes y a veces ultra complicadas publicaciones, me abrió muchas puertas en Argentina continental e insular incluidas las Islas Malvinas, Chile y el continente blanco.
Recuerdo que me detenía a medir y calcular distancias y caudales de ríos y arroyos, y por supuesto a tomar fotografías -diapositivas- que fueron más tarde el panorama completo de lo que Argentina ponía en riesgo por la torpeza diplomática y la complicidad económica en los ‘90.
Cuando regresamos ya había pensado y repensado qué podía emprender y con quién, derivando en un centenar de propuestas del breve reporte que hicimos para varias instituciones luego del viaje.
Pero algo me detuvo en seco, alguien recién llegado a un cargo universitario y que ni siquiera había sobrevolado la zona se sentó muy orondo en un escritorio a criticar el título que le dimos al grupo, reclamando que le quitáramos la identificación de "científico" y explicando lo mismo en una larguísima perorata vacía y envidiosa de quién viene a colonizar y no a compartir y colaborar con sus conocimientos.
En una conversación y aun sabiendo que esa persona hablaba desde el desprecio hacia el otro, le pregunté si no era "científico" un ingeniero industrial, un técnico en gas y petróleo, un estudiante avanzado en ingeniería y un estudiante avanzado de ingeniería en recursos naturales, derecho y periodismo.
Me molestó y di un volantazo de ciento ochenta grados enfocando todo hacia nuestra organización; realizamos con nuestra gente, profesionales, medios operativos, recursos y contactos una veintena de viajes en los próximos seis años, motivo que fue una recolección de datos como nunca antes se había hecho en toda la región periférica a los lagos Argentino, Viedma y San Martín, además incursionando en sus profundidades y por aire.
Los hallazgos fueron extraordinarios, revivimos los viajes de antiguos viajeros y exploradores empoderando sus penurias y logros, descubrimos recursos y bienes únicos en diversas disciplinas científicas, y en medio de las quejas de aquellos a quienes no habíamos invitado y pretendían tener autoridad sobre todo y todos, nos encontramos varias veces cara a cara con lo desconocido.
La Patagonia sagrada
El Doctor Gugliello ya merodeaba por la Patagonia con el Doctor Riviè cuando yo todavía estaba en la secundaria, de parabienes -y quejoso a veces- fue con nosotros en todas las campañas, aún residente en el extranjero por sus obligaciones en varias universidades prestigiosas.
¿Piensan acaso que las Anomalías y Eventos -"A&E"- se empezaron a estudiar con seriedad a partir de 2.017 cuando se oficializó la "podredumbre del misterio" internacional y sobre ella se proyectó la misma de Argentina?, claro que no fue así.
Universidades y centros de investigación de todo el mundo se metieron de cabeza en el análisis de los pormenores de los hechos que se fueron sucediendo con el paso de las décadas, personalidades de la ciencia y la tecnología escribieron sobre ello y se crearon -y aún existen- gabinetes de estudio avanzado, algunos consultados por pilotos y astronautas para escribir sus tesis y reportes científicos.
La historia es más larga y mucho más nutrida y profunda que la de un político que, chupándole las medias a la "podredumbre de misterio" busca que se gasten recursos financieros del Estado para capitalizarlos localmente con negocios privados.
Después de una serie de películas filmadas por las tres "MovieCam Bauer SpSci" especialmente modificadas a pedido y costo del Doctor Gugliello, empezó entre él y yo una especie de "desafío" por darle un nombre amable.
Resulta que él siempre -ahora no tanto- me tuvo en la "punta de vara", ¿Vieron cuando a uno lo pinchan con interrogantes y lo "apuran" para que elija bien y se decida a hacer algo? Bien allí fue con el contenido de las películas de rollo de acetato que demoraban cerca de un mes en estar disponibles para que podamos saber qué terminamos registrando en los viajes.
Resulta que en las películas aparecían "cosas" muy extrañas, al principio eran ocasionales pero a medida que las campañas avanzaban se fueron transformando en redundantes, tanto que para la quinta campaña estaban apareciendo en las tres cámaras, aclaro por si acaso que no era yo quién filmaba aunque allí aprendí a usar equipos profesionales de cine.
Las campañas eran breves, no más de dos semanas en campo y luego días y días de analizar el producto, revisar, ajustar y volver a salir acordando los viajes con nuestros trabajos y residencias.
Las películas tenían la intención de registrar las actividades de las campañas, solíamos volver al principio con un "paquete" de 5 rollos de 305 metros por cámara, en total un registro cercano a las 3 horas -unos 11 minutos por rollo-, pero eso cambió con los registros extraños.
Se mejoraron las velocidades de grabación de las cámaras para darle un arrastre más corto y el aumento de su capacidad en el orden de un 25% de grabación; al tiempo se diseñaron chasis de carga de película de 1.300 pies o unos 400 metros, resultando todo en que una única carga de las tres cámaras entregaba un total de unos 55 minutos de registro.
Varias veces me tocó hacerme cargo de los bultos con los diez rollos por cámara -mínimo- y la pila de baterías, tanto de ida como de vuelta... pago de derecho de piso que le dicen.
En total todas las campañas entregaron algo así como unas 250 horas de grabación, una buena parte se encuentra digitalizada y en nuestra red privada, pero hay un porcentaje que aún hoy sigue siendo confidencial por su contenido y que solo unos pocos de afuera -entre ellos algún productor de cine-, tuvieron el privilegio de ver.
¡Claro que no están en mi casa!... por si acaso.
Y por supuesto nada tienen que ver con las películas de 240 Píxeles de la "desclasificación" de Estados Unidos, mi reporte al respecto aquí:
https://www.maracodigital.net/Nueva-defecacion-extraterrestre-de-estados-unidos.html
Un desafío hemisférico
De aquellos viajes principalmente, así como de otras tantas actividades surgió una cierta chanza con el Doctor Gugliello.
Él decía que la mayor cantidad de "A&E" ocurrían en países altamente industrializados, yo lo chicaneaba con Patagonia y las regiones del mundo donde la presencia humana era mínima, ocasional e incluso nula, pero solo por discutirle desde la "punta de la vara".
Pasamos años con ese ir y venir temático, y en el camino de las experiencias aprendidas, nuevos desarrollos de ideas, experimentos y observación de los misterios, se consolidó un desafío que cada uno desarrollaría en su lugar.
Al principio la idea que tuvo él, a la que yo me negué por la extensión geográfica desigual, fue registrar "A&E" en forma comparativa entre el municipio de Patagonia en Estados Unidos -Arizona-, y nuestra Patagonia.
Entonces el asunto derivó en buscar un punto central de referencia que pudiera ser similar en ambos países, a partir del cual realizar una serie de observaciones y poder "comparar" que ocurre en cada lugar.
Con cierto toque burlón aunque un poco desatento, afirmó que tenía el lugar exacto pero que no era posible que lo consideremos porque en Argentina no había nada parecido.
Había elegido el monumento De Las Cuatro Esquinas en Estados Unidos que marca la unión de los Estados de Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah y que por aquel entonces estaba en construcción, pero que además está compilado con el "epicentro extraterrestre" como se llama a Roswell, el Area 51 y entre otras cosas las zonas de pruebas nucleares... toda una joyita sobre todo esto último ¿Quién necesita hacer casi un millar de "pruebas" nucleares en un solo lugar, para demostrar qué?
Él le había dado otro nombre a su iniciativa, nombre que hacía referencia a "Four Corners", pero al final se decidió a copiar el del título de este reporte sumándole "Edición Americana", identificación con la que nunca estuve de acuerdo pues la América Grande no es solo la del Norte, y derivó en un agregado en rojo en su carpeta que todavía perdura y reza irrespetuosamente "Edición Crema Americana"... es el día de hoy que todavía me lo enrostra.
La parada en seco con la división política casi idéntica de la provincia de La Pampa en sus departamentos de Maracó, Trenel, Realicó y Chapaleufú, elegida sin bases militares secretas ni sitios de "testeos" atómicos, pero sí por la proximidad al enorme monumento construido en homenaje de John Fitzgerad Kennedy -en 1.967- en la vecindad de Quemú Quemú.
Y por supuesto las particularidades casi únicas en el mundo de una región a la que varios le están echando el ojo y seguro el día de mañana le querrán hincar el diente... atentos Pampeanos!
Y venimos a la carrera, gracias por leer, compartir más y comentar menos, seguro que hay por ahí algunas personas que tienen cosas para aportar y compartir...
Fotografías
Las 9 primeras fotografías son capturas en película de 35mm con ©® del Autor de este reporte.
#1 Ing. E.A. Michiuk.
#2 Vista hacia el Noroeste desde -50.109800, -72.882985.
#3 De izq. a der.: Ing. L. Pera, Ing. E.A. Michniuk y Arq. P. Martínez.
#4 Vista hacia el Sudeste desde -50.186306, -72.850026.
#5 De izq. a der.: Esc. A.A. Bustos, Prof. A. Muñoz, Ing. E.A. Michniuk y Arq. P. Martínez.
#6 Vista aérea hacia el Sur desde -50.132017, -72.020822.
#7 Vista hacia el Norte desde -50.102603, -72.917271.
#8 Vista aérea hacia el Oeste desde -49.652530, -72.721910.
#9 El Autor, foto tradicional hacia el Oeste desde -50.469881, -73.031752.
#10 y #11 Galería Google Earth.
#12 Galería Wikipedia.
(*)Javier Walter Sofía
DNI 17.281.217