En un mundo moderno donde las realidades se entrecruzan como una red para pescar incautos, desorientados y distraídos, las personas convierten su existencia física en un patrón de medida para sus acciones frente a las vivencias del diario.
Es lógico que ello sea así, pues uno observa "desde uno" al otro y a los otros, pero muchas veces las cosas no son lo que parecen, y otras parecen pero no son, momentos que en la vida cotidiana pueden pasar desapercibidos o crear giros conductuales, según el cómo afecten al observador.
Es este reporte, continuidad de la historia que hace al título, parte de la que expliqué en la primer entrega, aquí:
https://www.maracodigital.net/Sc-maraco-initiative-1-la-historia-de-la-historia.html
Algo quedó en el tintero
Lo dejé de hecho exprofeso, y es que la suma de datos son mundiales, pero además incluyen hechos ocurridos en La Pampa, y no quiero ponerme a indicar asuntos que la vivencia local tiene por asumidos en las experiencias de décadas.
Esto aún cuando al decir de terceros existen allí estudios conservados en la confidencialidad de más de medio siglo en relación a tales asuntos, sobre los que sí daré un pantallazo general desde otra posición.
Para finales de la segunda guerra mundial, una serie de métricas de comportamiento comenzaron a circular por entre los países que habían estado sumergidos en el conflicto, y que se habían hecho de documentación y elementos una vez vencidos los enemigos.
El uso de drogas para mayor rendimiento militar, el lavado de cerebro, y entre otros, la insistente generación de información falsa para ir tapando las tácticas y estrategias de la guerra que no terminó, sino que continuó en la guerra fría, fueron el pan de mesa gubernamental, industrial y ciudadano.
Asuntos como los elementos radioactivos, drogas especializadas, secretos tecnológicos, y entre muchos otros los procesos por los cuales las sociedades se ven influenciadas de una u otra forma, resultaron ser objeto de estudios de las academias de todo el mundo, al mismo tiempo que en el concierto social, tales temas saturaron a las sociedades calando muy profundo en el consciente y subconsciente de las personas.
La historia corta viene a mostrar formas para controlar multitudes, tecnología venida de las estrellas acompañada por sus creadores, y una explosión de mentalistas y adivinadores que prometían sacarte no sólo las penas sino además los demonios del cuerpo.
Aparecieron grupos sectarios dedicados que basándose en escrituras y mitos antiguos, arrastraron al presente las creencias y deseos de liberación física y espiritual hacia el espacio exterior. Varios coincidían con Sirio y Orión, y tales fueron minuciosamente investigados por gobiernos y universidades para poder entender cómo personas que parecían normales entregaron -literalmente- sus vidas a ellos.
Un condimento especial eran los mensajeros extraterrestres de la paz y la concordia, y sanadores del sufrimiento humano que solían manifestarse a través de los cabecillas de esas sectas, proceso con el que reforzaban la obediencia de sus víctimas.
A la par creció el mundo de los médiums, contactados y espiritistas, que pasaron de las muchas veces tramposas sesiones de contactar fantasmas a una suerte de espiritismo cósmico, habida cuenta del crecimiento imparable de todo un universo extraterrestre en papel, radio, televisión y cine.
En la vida real, estos existen pero por nada cobran sus sesiones, ni se promocionan con panfletos, ni pretenden ser intermediarios de mensajes salvadores de la humanidad, esa es otra historia.
Tal vez estén o no de acuerdo conmigo, y es bueno que así sea, pero el Bien y el Mal existen inmanentes y omnipresentes en la humanidad. Lo de ellos no es tanto una lucha propiamente dicha, sino algo más parecido a una competencia, que aunque feroz e implacable, aparece a la vista como el agua tranquila de un remanso de río.
¿Cómo darse cuenta de cuál es cuál?, es simple: el Bien suele cambiarte la vida en ese sentido, mientras que el Mal te va despedazando lentamente hasta terminar con tu vida, la de los tuyos y la de aquellos a quienes la influencia de tu existencia llegue.
El uno y el otro observan a la humanidad, y desde su lugar eligen el cómo, cuándo y dónde llegar a ella a través de tal o cual individuo. Las influencias espectrales malignas, las entidades demoníacas suelen cambiar su identidad hasta haber capturado a su presa.
Las sectas de las que hablaba funcionan también con esta clase de videncia y "contacto". A veces lo usan para auto afianzar sus posiciones, y otras para convencer a sus víctimas, incluso llegan a usar aquello de las llamadas telefónicas, mensajes de radio y propaganda críptica para crear incertidumbre, inquietud e intriga para captar potenciales adeptos a través del miedo o la espiritualidad, fíjese que estoy hablando en presente.
Entre todo ese concierto, las personas más frágiles y que más precauciones deben tener, son aquellas a las cuales se les ha otorgado algún don, ya sea hacer música, o hablar varios idiomas, o tener la sensibilidad para establecer algún vínculo con un plano diferente al físico.
Esos dones son la carretera rápida para que el Bien y el Mal hagan lo suyo en la existencia humana. Si la persona está atenta elegirá correctamente. El asunto es que todos poseemos tales dones, y sólo nos diferencia del cómo los expresamos, la cantidad de dedicación y voluntad que pongamos en desarrollarlos.
Algo interesante es que todo esto puede ser mensurado y visualizado con la tecnología apropiada, y no hablo de aquella que se compra en las tiendas.
Las sombras desde las sombras
No fue el nazismo el primero en repetir tanto una mentira intentando que se convierta en una verdad. Ni el último. Los tenemos allí a los expertos en propaganda insistiendo día a día que tal o cual es corrupto, que tal o cual está loco, que tal o cual es reconocido, y tantas otras mentiras que raspando sólo un poco la superficie quedan desacreditadas.
Esta clase de asuntos es la comidilla de los oportunistas que dicen que multitudes de personas tuvieron "la experiencia", cuando de esa multitud nadie nunca apareció, o que inventan en medio de una entrevista definiciones de misterios sobre tal o cual región del mundo que nunca pisaron.
El poder de la existencia de la vida es tan extenso que trasciende lo físico. Las historias verdaderas de esas vivencias suelen permanecer en las experiencias individuales o familiares, tal vez no tanto por falta de empatía con el "esto debe saberse", sino con aquello del respeto hacia uno mismo y hacia la memoria e identidad del otro y de los otros.
Cosas extrañas ocurren allí. Desde el niño que ve rostros en las paredes o escucha sonidos y necesita dormir con las luces encendidas, para luego saltar a las manos inexpertas de alguna "bruja de barrio", que lo primero que hace es agarrar el atado de billetes, y luego al ver realmente lo que dejó entrar a su casa, se persigna aterrada y echa a los empujones a la calle a su "cliente".
Hasta el hermano, o el compañero de escuela que vio y tuvo alguna clase de contacto con su familiar o ser querido ya fallecido, en un pasillo cualquiera de su vida.
Pasando por el hotel "embrujado" a orillas de un lago cualquiera, donde a un visitante ocasional se le disparan todos sus sentidos al estar ante la presencia de algo invisible, pero con tal entidad que altera su entorno físico.
Hasta la maravilla fugaz de siluetas informes flotando sobre el suelo y concentrando sobre sí partículas del aire, generando un brillo espectral casi eléctrico que puede verse incluso a la distancia.
Todos estos y otros muchos son interrogantes, que bien abordados pueden permitir encontrar respuestas, o alguna punta de ovillo para comenzar a desenmarañar algunos misterios.
Y que pueden despejar las piedras del camino para que podamos aprender a diferenciar qué es humano, qué es espiritual, qué es demoníaco, qué es exótico y qué es una contramedida adoptada por nuestro cerebro para que conservemos nuestras facultades mentales en buena forma.
(*) Javier Walter Sofía
DNI 17.281.217