Magela Demarco es escritora y periodista de Argentina y autora del libro “Palabras semilla”, que ya va por la décimo cuarta edición.
Lleva publicados 13 libros en Argentina, 2 en España, uno en México, 7 en Perú y uno en Colombia.
Magela cuenta que “Un pelo de monstruo” “es la historia que escribi para animar a aquellos niños y aquellas niñas que se les hace difícil la convivencia con sus compañeros en el colegio”.
La contratapa dice así: "Joaquín no quiere ir al cole nuevo. Un compañero, Vicente, le pega coquitos en la cabeza. Y por más que se lo cuenta a su mamá y a su papá, ellos no le dan una solución que a él le sirva. Porque de verdad lo que a él le serviría es que apareciera un monstruo verde gigante, con dientes FILOOSOS y una boca INMENNSA y de un solo brugido -porque los monstruos brugen- lo hiciera a Vicente hacerse pipí encima del cuiqui. ¿Será posible?"
Su protagonista, Joaquín, echando mano a la imaginación -y a alguna ayudita externa- va a lograr que esos primeros días difíciles se vayan tornando más alegres y coloridos.
"Un pelo de monstruo" toca la problemática del acoso escolar, algo que lamentablemente ocurre de forma cotidiana en las escuelas. Lo interesante es que el abordaje en esta historia se hace desde un lugar ingenioso y creativo, donde lo interesante es que el conflicto finalmente lo pueden resolver entre los mismos niños.
Y en donde también se ve reflejado que los consejos y las acciones que realizan l@s adult@s no siempre alcanzan o no siempre son las correctas, y que, por lo tanto, es necesario repensar nuevas y creativas formas de abordar estos conflictos.
"Si bien la historia toca un tema complejo, quise darle un toque de humor, con unos personajes muy tiernos, ingeniosos y ocurrentes, porque creo que el humor es una muy buena vía de llegada. Y que los mensajes con humor, llegan mejor, más rápido y son más efectivos. Y creo que lo logré", comenta la autora, que ya recibió comentarios de maestras contándole la buena recepción que tuvo el libro.
Donde, a su vez, varios niños y niñas habían podido expresar que estaban pasando por situaciones similares a las que atraviesa Joaquín, el protagonista de esta historia. Y de esta forma, las maestras, que no estaban al tanto de estos conflictos puntuales, además de enterarse, ya habían comenzado a trabajar en el aula.
Cuando las seños y las bibliotecarias, luego de leerles la historia, trabajan con el cuento, salen muchas cosas: desde niñas y niños que se sienten como el protagonista, es decir molestados y acosados por otro compañero o compañera, hasta miedos o problemas por los que están atravesando esas infancias.
Y esto les da mucha información a las docentes para poder abordar mejor la convivencia en el aula y poder realizar intervenciones puntuales.
El nuevo libro está dividido en capítulos cortos, para que los niños más chicos pueden adentrarse en el formato mini novela. Y así convertirse de a poco en futuros grandes lectores.
Recomendado a partir de los 5 años (aunque sabemos que los libros no tienen edad).
El libro incluye un código QR con guía de actividades, que se puede descargar desde su contratapa, con propuestas súper interesantes para padres y docentes. Esta guía contó con los aportes y la supervisión de la Licenciada en Educación @ivanarugini".
“Todos mis libros están acompañados por una guía de actividades para trabajar, ya que es un plus para las maestras. Estas guías siempre están supervisadas o por licenciadas en Educación o por psicólogas. Si les interesa les puedo pasar contactos de directoras y bibliotecarias para que hablen del libro y cómo l@s convocó a l@s chic@s o les puedo pasar directamente declaraciones que ellas me pasen”, dice Magela.
Comentario de Marisa Peña, una de las maestras que ya trabajó con el libro:
"Querida Magela Demarco , tal cual lo esperaba...es hermoso. Amé a Joaquín desde la primera página. ¡Cuántas veces deseamos que nos salga ese primer mechón verde! Gracias por esta nueva historia para compartir con los peques y ayudar a muchos niños y niñas como Joaquín y también como Vicente".
Las ilustraciones las hizo Martín Morón.