El detonante fue la abrupta cancelación de La Revista del Cervantes. En “Intrusos” dieron a conocer que las determinaciones de la cúpula de la institución provocaron un profundo fastidio en las figuras principales, debido al modo en que se clausuró el espectáculo.
"Es un escándalo bajo alfombra que no quisieron que trascienda demasiado", contó Rodrigo Lussich.
El conductor reveló que el plan original contemplaba llevar la puesta en escena a los escenarios de La Feliz, pero sufriendo una baja crucial en su staff: "La Revista del Cervantes tiene previsto volver, pero perdió a su protagonista más importante, Marco Antonio Caponi", advirtió.
De acuerdo con Camilo García, el cortocircuito interno se originó tiempo atrás, debido a las modificaciones en el libreto que impulsaron a Caponi, encargado de ponerse en la piel del recordado humorista Tato Bores, a sumar menciones sobre el panorama sociopolítico del país.
"La olla está hirviendo hace tres semanas tras una advertencia a Caponi", comentó el panelista, sumando al relato que las autoridades de la sala habrían exigido de forma tajante que se respetaran los diálogos preestablecidos de la obra.
"Dicen que Gonzalo de María, director del Teatro Nacional Cervantes, o su segundo, pidieron que no agreguen letra porque a un funcionario no le cayó bien que estuvieran haciendo chistes sobre la actualidad", añadió García sobre los supuestos pedidos de la gestión de la sala oficial.
Según reconstruyeron en el debate, la situación escaló desde un llamado de atención privado hasta la posterior e inesperada interrupción de las presentaciones, la cual se justificó oficialmente como un inconveniente técnico.
"Mandaron un mail a todo el elenco diciendo que por un desperfecto de la plataforma giratoria se suspendía la función para hacer mantenimiento, y ahí no vuelve más el espectáculo", repasaron.
Para cerrar, Adrián Pallares aportó datos sobre los sentimientos de Caponi y Antonópulos ante el final definitivo del proyecto: "Ellos sienten que los censuraron".