La directora palestina Annemarie Jacir vuelve sobre uno de los episodios menos abordados de la historia de su pueblo en Palestina 36, un largometraje que reconstruye la revuelta árabe de 1936 contra el mandato británico y que, según su autora, resulta fundamental para comprender las raíces del conflicto palestino-israelí. La película fue preseleccionada para el Oscar a mejor filme internacional.
Jacir comenzó a escribir el proyecto hace nueve años, pero el rodaje quedó atravesado por la coyuntura actual. El 7 de octubre de 2023, cuando la filmación estaba por comenzar, el grupo islamista Hamás lanzó un ataque sin precedentes contra Israel, que dejó más de 1.200 muertos. La posterior ofensiva israelí en Gaza provocó decenas de miles de víctimas palestinas, en un conflicto que continúa escalando.
El elenco incluye a Jeremy Irons, Hiam Abbass, Robert Aramayo, Liam Cunningham, Yasmine Al Massri, Saleh Bakri y Billy Howle, entre otros.
Ante ese escenario, el rodaje debió trasladarse a Jordania. “Fue un desastre financiero”, reconoció la cineasta en una entrevista con la agencia AFP, aunque admitió que la preselección al Oscar representa un alivio simbólico y profesional.
En el relato histórico dominante, la narrativa palestina suele comenzar con la Nakba de 1948, cuando más de la mitad de la población árabe fue desplazada tras la creación del Estado de Israel. Para Jacir, sin embargo, la revuelta de 1936-1939 ocupa un lugar central y poco explorado. “Es tan importante como lo que vino después, porque sienta las bases de todo”, sostiene.
Ese levantamiento armado unió a campesinos y élites urbanas contra la administración británica y su apoyo al proyecto de un “hogar nacional judío” en Palestina, en un contexto marcado por la migración de judíos que huían de la persecución en Europa. El temor a la pérdida de tierras fue uno de los principales motores del conflicto, sobre todo en las zonas rurales.
Palestina 36 sigue la historia de Yusuf, un campesino que trabaja para un influyente editor de un periódico árabe en Jerusalén, y queda atrapado en medio de la revuelta. La película pone el foco en la represión británica, representada por figuras históricas como el alto comisionado Arthur Wauchope y el general Charles Tegart.
Según Jacir, se trata de la primera producción palestina estrenada en salas desde el inicio de la guerra actual.
“El cine no va a salvarnos, pero es un rechazo a desaparecer”, afirma. La directora descarta la solución de dos Estados y plantea, como horizonte, la convivencia en un solo territorio compartido.
(Agencia NA)