En lo profundo del oeste de La Pampa, una cámara instalada en un nido de águila coronada permite observar en tiempo real el crecimiento de un pichón de esta especie amenazada.
La transmisión en vivo, disponible en YouTube, es impulsada por investigadores del Centro para el Estudio y Conservación de las Aves Rapaces en Argentina (Cecara) y del Conicet.
El proyecto busca acercar al público a una de las rapaces más raras de Sudamérica, y al mismo tiempo, generar información científica clave para su conservación.
Un “reality” de la naturaleza
Para instalar el sistema, una expedición integrada por nueve personas -entre científicos, técnicos y voluntarios- se internó a más de 300 kilómetros de distancia de Santa Rosa, en un denso fachinal cerca de La Reforma.
Allí montaron una cámara junto al nido, alimentada por paneles solares que proveen energía a las baterías, la antena de transmisión y el equipo de filmación. El resultado es una ventana abierta a la vida silvestre: un streaming que permite seguir minuto a minuto el comportamiento del pichón y de sus padres, sin interferir con su entorno natural.
José Sarazola, investigador del Conicet y director del Cecara, dio detalles del proyecto. “La cámara está filmando los últimos días del pichón en el nido, y se puede ver el comportamiento de los padres proveyéndole alimentos”, sostuvo el científico argentino.
Actualmente, el pichón atraviesa una etapa clave de desarrollo. Ya ejercita sus alas frente a los fuertes vientos de la región y se prepara para su primer vuelo, mientras continúa recibiendo alimento de sus padres, principalmente serpientes y armadillos. Antes de iniciar la transmisión, los investigadores colocaron al pichón un anillo metálico que permitirá identificarlo cuando abandone el nido y pueda ser registrado nuevamente en la naturaleza.
Especie en peligro de extinción
El águila coronada (Buteogallus coronatus) está catalogada como especie en peligro de extinción. Se estima que quedan menos de mil individuos reproductores en libertad, distribuidos entre Argentina, Brasil, Bolivia y Paraguay. Debido a que cada pareja suele poner un solo huevo por intento reproductivo, cada pichón representa una esperanza para la supervivencia de la especie.
Por eso, esta transmisión no sólo permite observar un momento único de la naturaleza, sino también tomar conciencia sobre la importancia de protegerla.