Quizás impactados por la repercusión del video que expone a sus uniformados robando en un patrullero, las máximas autoridades de la Policía aún no tomaron las medidas que habitualmente se disponen en casos de miembros de la fuerza denunciados por delitos penales, como es el recurso del pase a situación de pasiva mientras avanza la investigación.
Según pudo conocer el medio dPosta, ambos fueron trasladados a distintas dependencias de Pico y continúan en funciones. Mientras tanto, la Justicia avanza en la recolección de pruebas para convocar a los dos policías el día lunes, donde serán indagados y posteriormente formalizados.
La denuncia del gomero Luis Alberto Miranda desató un lamentable escándalo que ensucia a la fuerza policial, a partir de lo que es una prueba irrefutable, como es el video con audio donde los dos uniformados quedan expuestos mientras cargan un gato hidráulico en la caja de un móvil policial con las balizas encendidas. Por si la imagen genera alguna mínima duda, en el audio se puede escuchar claramente cuando uno le recomienda a otro que tenga cuidado y para no ser vistos, mientras que el otro remata: “este no trabaja más”.
Quienes salen en el video son el cabo primero Lino Medrano y el sargento Hugo Muñoz, hasta ayer miembros del Comando Radioeléctrico y ambos con mucha antigüedad en la fuerza policial, entre 14 y 20 años.
En innumerable cantidad de ocasiones donde policías son denunciados por la supuesta comisión de un delito penal, la orden que baja de Jefatura es la de pasar a pasiva a los denunciados y permitir que la Justicia determine las responsabilidades, para luego avanzar con el legajo administrativo.
Pero, en este caso, esto no fue así. En el mismo día que se viralizó el video, los uniformados fueron movidos de su lugar de trabajo a otras dos dependencias de la ciudad. En un listado de 16 policías de diversas localidades que fueron trasladados, en una resolución firmada por el Jefe de la Policía de La Pampa Claudio Cano, el cabo primero Lino Medrano fue enviado a la Comisaría Tercera, mientras que el sargento Hugo Muñoz pasó a la Alcaidía de la URII.
Según aclararon desde Tribunales, la decisión del pase a pasiva no es resorte de la Justicia sino exclusiva del Jefe de la Policía de la Provincia, que puede disponerlo por decisión propia o a pedido del Jefe de la Unidad Regional II a la que pertenecen los sospechados, o del propio ministro de Seguridad de la Provincia.
El próximo lunes los dos uniformados serán convocados por la Fiscalía General para su indagatoria y, luego, imputarlos formalmente en audiencia de formalización por el delito de “hurto simple, agravado por ser el autor miembro de la fuerza policial”. La escala penal prevista es baja, de cumplimiento en suspenso, aunque la muy probable condena activará de inmediato el proceso de exoneración, para que los dos policías jamás vuelvan a desempeñarse como agente del Estado.
La investigación está muy avanzada y la Fiscalía espera por estas horas completar alguna documentación. En ese contexto, se pudo confirmar también que el crique robado no fue recuperado en la casa de uno de los involucrados, sino del hermano de uno de los policías, que casualmente se desempeña como gomero. Será parte de la pesquisa establecer si se trató de un obsequio, o el familiar abonó alguna contraprestación por el servicio nocturno prestado por el cabo y el sargento.
En la Comisaría Segunda no le tomaron la denuncia al gomero damnificado, tal como lo relató Luis Miranda, sino que se remitieron a aclarar que los policías “no pertenecían” a esa dependencia, en vez de tomarle la declaración con el video en el mismo momento y accionar. Aunque minutos más tarde, y cuando el trabajador radicó la denuncia en Fiscalía, rápidamente los responsables de la Segunda se pusieron a disposición para recuperar el costoso elemento de trabajo.
(dPosta)