El estadio Monumental dejó una imagen contundente en la despedida del segundo ciclo de Marcelo Gallardo como entrenador de River.
En la previa del partido ante Banfield, los hinchas ovacionaron al técnico más ganador de la historia del club, y al mismo tiempo, expresaron un fuerte descontento con el plantel mediante silbidos e insultos.
Antes del inicio del encuentro, el público comenzó a manifestarse durante la entrada en calor con cánticos dirigidos a los jugadores, reclamando actitud y compromiso ante el mal presente deportivo.
El clima se intensificó cuando la voz del estadio anunció la formación: salvo los juveniles, la mayoría de los futbolistas fue reprobada, con Maximiliano Salas como el más apuntado.
Ya con los equipos en cancha y bajo el arbitraje de Hernán Mastrángelo, continuaron los cánticos críticos hacia el plantel. En contrapartida, Gallardo recibió una ovación constante al grito de “Muñeco, Muñeco”, que volvió a repetirse tras el gol de Lucas Martínez Quarta.
El Monumental marcó así una clara diferencia entre el entrenador y los jugadores, ya que también bajó el clásico “Jugadores, la c... de su madre”.
“Amor incondicional”
Marcelo Gallardo, el exentrenador de River, se despidió del club y de su gente con un emotivo mensaje en la sala de conferencias de prensa, donde reconoció que “a veces es muy difícil” devolver todo el cariño que recibe.
El técnico de 50 años le deseó al club, al plantel y a la dirigencia “que se puedan reponer” y que logren “volver a ponerse de pie” de cara al futuro.
En un gesto que refleja su vínculo con el club, el “Muñeco” bromeó: “no me voy a despedir”, ya que su hijo asiste al colegio de River, y comentó que volverá mañana a las instalaciones para retirarlo.
Abrió la despedida con la frase “Simplemente agradecer”. Gallardo habló desde el corazón del “Millonario”, institución que marcó su vida, y a la que no le hace justicia el último ciclo: su segunda etapa no tuvo la dimensión de la primera, en la que ganó entre otras cosas dos Copas Libertadores, y formó parte de los 14 títulos que obtuvo en su primera etapa.
El entrenador destacó el apoyo popular, y agradeció a la gente “por otra noche de amor incondicional”, reiterando que retribuir todo ese afecto “a veces es muy difícil”.
También agradeció a la prensa por el “respeto” mostrado, y aseguró que estará “muy pendiente de lo que pase” en River “durante el tiempo que esté afuera”, dejando abierta la posibilidad de un futuro regreso.
Tras su comentario humorístico sobre no despedirse por la escolaridad de su hijo en el Instituto River Plate, Gallardo les deseó “un buen año” a la institución, al plantel y a la dirigencia, esperando que puedan recuperarse de un inicio de temporada adverso “y volver a ponerse de pie para lo que viene”.
En esta segunda etapa, que duró menos de dos años y le dio menos alegrías que la primera, Gallardo dirigió 86 partidos: 36 triunfos, 32 empates y 18 caídas. No sumó títulos y tuvo una sola final, la Supercopa Internacional 2023, perdida ante Talleres por 3-2 en los penales, luego de un 0-0 tras los 120 minutos.