En su cuenta de X (ex Twitter), el funcionario despidió a la actriz y cantante con un profundo mensaje.
“Hoy despedimos a Marikena Monti con una tristeza inmensa. Se va una artista enorme, una voz imprescindible de la cultura argentina, una mujer que dejó una marca profunda en nuestra música y en nuestra manera de sentir el arte”, y destacó su gran carrera: “Su trayectoria fue coherente, valiente y comprometida. Marikena honró la cultura nacional con cada interpretación, con cada escenario y con cada gesto, y se convirtió en un referente indiscutido para generaciones de artistas y públicos”.
“Para mí, además de todo eso, fue una amiga. Alguien cercana, generosa y sensible. Su legado artístico es inmenso, y su presencia humana, inolvidable. Gracias, Marikena, por tanto arte, tanta verdad. Hasta siempre”, concluyó Cifelli, quien además tenía un estrecho vínculo con la artista.
Marikena Monti
Marikena Monti nació en Casilda, el 22 de mayo de 1943. Fue una cantante y actriz argentina con una carrera de más de cinco décadas en música, teatro, cine y televisión.
Su carrera artística comenzó en 1965, integrando el Teatro Universitario Franco-Argentino (TUFA). Desde fines de los ‘60 se destacó en recitales en francés junto a figuras como Elena Mignaquy, Claudia Lapacó y Mónica Cahen D’Anvers en la Alianza Francesa de Buenos Aires.
En 1969 participó del espectáculo Canciones en informalidad en el histórico Instituto Di Tella junto a Jorge Schussheim, Jorge de la Vega y Camaleón Rodríguez, uno de los hitos del café concert porteño de la época.
En teatro presentó numerosos espectáculos unipersonales, como Secretos a cuatro voces (nominada a los premios ACE) y Retrato en blanco y negro (también nominada y premiada), además de giras por provincias argentinas.
Monti participó en filmes como La Mary (1974), Comedia rota (1980) y Conviviendo con la muerte (1988). En televisión fue parte de ciclos como Botica de Tango y Sábados circulares.
Entre sus trabajos en disco se cuentan títulos como Libertad mi amor (1970), Marikena (1974) y Alfonsina hoy (1982), junto a otros lanzamientos que reflejaron su estilo ecléctico y profundo.
Melania Pérez
La histórica voz del folclore de Salta –icónica voz de Las Voces Blancas-, falleció a los 76 años y provocó un profundo dolor en sus colegas y el público. Con su búsqueda artística, forjó puentes entre generaciones y nutrió caminos creativos más allá de los límites del género.
La muerte de Melania Pérez, una de las voces emblemáticas del folclore argentino, generó conmoción por la pérdida de una referente ineludible en la música popular. Reconocida por unir la raíz bagualera con un profundo vínculo al folclore, fue referente de su provincia, Salta, que la vio crecer y caminar paso a paso hacia los escenarios más prestigiosos de Argentina y el exterior. Su partida a los 76 años deja un hueco en la música popular y da comienzo a la leyenda.
Su enorme voz y su forma de interpretar la llevó a una carrera que cobró impulso en 1965, cuando fue convocada a integrar el grupo vocal Las Voces Blancas junto a Stella Crisci, Aurora Daruich, Jorge Semino y Edgardo Gustavo Moragas. Este conjunto le otorgó reconocimiento nacional e internacional, llevándola de gira por el país y el extranjero y permitiéndole consagrarse en el Festival de Cosquín en 1967.
Posteriormente, la artista atravesó una etapa fundamental bajo la dirección del compositor Gustavo “Cuchi” Leguizamón en el grupo Vale Cuatro. En los años ochenta, formó el Dúo Herencia junto a Icho Vaca, su esposo.
Durante la década siguiente, Pérez presentó el concierto Los pájaros de la memoria con Gerardo Núñez y Miguel Ángel Pérez, reflejando su apertura constante a nuevas búsquedas musicales y poéticas.
Como solista, Melania Pérez editó el disco Luz del aire, con repertorio de autores como César Perdiguero, Armando Tejada Gómez, Manuel Castilla, Eduardo Falú y Cuchi Leguizamón, acompañada por músicos como Walter Ríos, Colacho Brizuela, José Santucho y Lalo Romero.
En 2002, publicó su segundo álbum, Igual que el agua… cantando, producido por León Gieco y con la colaboración de referentes como Jaime Torres, Alfredo Ábalos, Peteco Carabajal, Colacho Brizuela y Lucho González. Este trabajo fue nominado al galardón musical Premios Gardel como mejor intérprete femenina de folclore.
Más allá de sus logros discográficos, Melania Pérez defendía la profundidad artística como guía de su carrera. “La idea general es que hay que alegrar a la gente con ritmos festivos. Y ése no es el repertorio que a mí me gusta. Yo quiero disfrutar la música nota por nota, palabra por palabra. Disfrutarla, vivirla plenamente. Y, generalmente, lo que se difunde no busca eso como objetivo”, manifestó en entrevistas, subrayando su compromiso personal frente a los imperativos comerciales.
La artista Teresa Parodi se sumó a las despedidas de Melania al publicar en sus redes un mensaje de homenaje. En su publicación, la correntina compartió unas palabras emotivas para expresar su sentimiento: ”Melania Pérez, la del canto grande. No hay adiós que te alcance. Estoy tan triste que no puedo escribir nada. Enojada con la muerte que te lleva. Pero no dejaremos Melania que muera tu voz amada",
Reconocida, además, por su capacidad para construir espacios musicales, participó en proyectos con músicos de distintas generaciones y consolidó una trayectoria basada en la autenticidad y la fidelidad a la música popular.
La trayectoria de Melania Pérez se consolidó como una de las referencias más reconocidas de la cultura de Salta. La artista, nacida el 19 de octubre de 1949 en esa ciudad, mantuvo una vinculación profunda con su lugar de origen durante toda su vida.
El legado de artistas como Melania Pérez solo lo reflejará el paso del tiempo. Ahí está su obra, presente, inspirando a nuevas voces y reafirmando la vigencia de la búsqueda artística en el folclore argentino. A lo largo de su vida, cultivó amistades y halló escenarios abiertos a la sinceridad de su canto.