Dos de los puestos más relevantes que ostentó fueron el de vicario general de la Diócesis de Roma, ni más ni menos que 17 años. También el de presidente de la Conferencia Episcopal italiana, durante tres mandatos consecutivos.
Con Benedicto XVI, del 2010 al 2014, está al frente de una comisión internacional, instituida por la Doctrina de la Fe, para analizar las presuntas apariciones de “Medjugorge”.
(En 1981 comenzaron a difundirse versiones de supuestas apariciones de la Virgen María, en una pequeña aldea bosnia -Medjugorge- y el lugar se transformó en destino de peregrinaciones. Pero hasta el Papa Francisco sembró serias dudas sobre la veracidad de los testimonios).
De ahí salió el “Informe Ruini”, que concluyó que las primeras apariciones de 1981 parecían tener origen sobrenatural, pero que después todo se volvió más confuso.
Pero el vínculo más grande de Ruini fue con Juan Pablo II, con quien hablaba frecuentemente, y al que describió hasta sus últimos días como “el más grande”.
(Rome Reports)