La carne faenada clandestinamente y sin mínimas condiciones de sanidad, se comercializaba en carnicerías de varias localidades pampeanas.
En el operativo la policía decomisó 1.250 kilogramos de carne y una vaquillona muerta, y demoró a seis personas que quedaron imputadas en la causa judicial que lleva adelante la Fiscalía de Delitos Económicos y Delitos contra la Administración Pública, a cargo del doctor Matías Emilio Juan.
Los acusados están involucrados en una infracción a la Ley Provincial 817 de Sanidad Animal, y se iniciaron actuaciones penales por presunta infracción al Artículo 201 del Código Penal Argentino.
Los agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la UR II, y personal de Seguridad Rural y las comisarías de Eduardo Castex y Monte Nievas irrumpieron -aproximadamente a las 8.30 horas- en el galpón del ferrocarril, en la zona urbana de Monte Nievas, y encontraron a las personas realizando los trabajos de faena. Incluso intuyen que recibieron un aviso previo de la presencia policial, porque intentaron ocultar una vaquillona que recientemente habían matado.
Sorpresa policial
Los investigadores cuando ingresaron quedaron “sorprendidos” porque se encontraron con instalaciones precariamente adaptadas para la faena. Un sector de matanza, después una sala para faena, cámaras de frío instaladas en un sector lindante, y detrás varios freezers “llenos de carne”, y al fondo un corral para los porcinos.
“Estaban organizados, incluso han realizado construcciones en el interior del galpón, pero no tenían contrato ni autorización para funcionar en este espacio, ni tampoco ninguna habilitación sanitaria, porque en estas condiciones hubiera sido imposible que las obtuvieran”, indicaron.
En el procedimiento la policía encontró elementos importantes para la investigación. “Un sello truchado de un frigorífico de la provincia de Buenos Aires que utilizaban para la marca azul que se coloca en las medias reses, y también un cuaderno donde constan los vendedores de los animales y las carnicerías que les compraban carne”, dejaron trascender.
Investigación
La investigación comenzó semanas atrás, dado que inicialmente en Speluzzi se interceptó un camión trasladando carne para abastecer carnicerías del norte pampeano. La semana pasada se demoró una camioneta y se decomisaron 350 kilogramos de carne vacuna y porcina en la ruta provincial 102, entre Monte Nievas y Eduardo Castex. Pero, el puntapié fue una denuncia anónima realizada en la Coordinación de Seguridad Rural de La Pampa, a cargo del comisario Marcelo Bustos Paulino.
“Estas pruebas permitieron aportar información al fiscal interviniente” para que la jueza de Control, Ana Laura Ruffini, extienda las órdenes de allanamiento, incluyendo también una requisa en la carnicería del principal sospechoso de estar al frente del frigorífico trucho.
La policía decomisó medias reses, cortes diversos y embutidos que totalizaron 1.250 kilogramos, que fueron extraídos con una pala municipal, y trasladados en un camión municipal hasta el basurero a cielo abierto, donde fueron depositadas en una cava, les arrojaron cal y las sepultaron.
“Nos quedamos sorprendidos por las instalaciones, y por lo que se puede observar tenían un movimiento muy importante, y por las anotaciones quizás estaban moviendo más de 100 animales mensuales, que distribuían en carnicerías de varias localidades”, indicaron.
“Los animales no tenían trazabilidad, ni medidas de seguridad, incluso con el riesgo que genera carnear porcinos, por la triquinosis y otras enfermedades”, resaltaron.
Sin controles municipales
El frigorífico trucho funcionaba a la vista de todos los vecinos de Monte Nievas, y los investigadores estiman que venía funcionando “desde larga data” sin ningún tipo de control de las autoridades municipales.
“Es imposible que el intendente (Germán Wilberger) no sepa que esto estaba funcionando en estas condiciones en este galpón, porque tenían un movimiento muy importante, gente trabajando y animales entrando y saliendo constantemente, e incluso gente que venía a comprar”, indicaron fuentes consultadas.
“Por las instalaciones que observamos, acá hace tiempo que están trabajando, con el riesgo que esto significa para la salud de las personas”, aseguraron los investigadores.
(LaArena)