Monte Hermoso comenzó a evaluar los daños provocados por la fuerte crecida del mar, registrada el 21 de septiembre, que golpeó con especial intensidad a la costa y afectó distintos accesos a la playa.
El Municipio puso en marcha tareas de limpieza y acondicionamiento en los sectores más perjudicados, mientras analiza el impacto de un nuevo episodio de ciclogénesis que volvió a comprometer el frente costero apenas meses después del temporal ocurrido en mayo.
Desde la Secretaría de Obras Públicas advirtieron que la situación resulta especialmente compleja, porque la ciudad todavía no había logrado recuperarse por completo de los daños anteriores.
“Éste fue el segundo evento de este tipo en menos de seis meses”, señaló el titular del área, Marcos Fernández, quien explicó que la sucesión de fenómenos naturales dificulta la recuperación natural de la playa.
Uno de los puntos más afectados comprende unos 600 metros de costa frente al sector céntrico, considerado más bajo y vulnerable frente al avance del agua sobre la planta urbana.
Equipos municipales ya trabajan para despejar la zona y restablecer las condiciones de circulación. Entre las prioridades aparecen la recuperación de las bajadas y la accesibilidad al mar, aspectos que también resultan centrales, de cara a la próxima temporada de verano.
Paralelamente, el gobierno local mantiene en estudio alternativas para avanzar con eventuales obras de defensa costera.
Estudios de defensa costera
Para definir las intervenciones a realizar, se llevan adelante estudios junto con especialistas de la Universidad Nacional del Sur, el Conicet y el Instituto Argentino de Oceanografía. Los trabajos buscan determinar qué soluciones podrían aplicarse sobre los 32 kilómetros de playa, con especial atención sobre el tramo céntrico más castigado.
“Estamos haciendo los estudios técnicos necesarios para tomar una decisión de qué es mejor hacer con respecto a los 32 kilómetros de playa, particularmente los 600 metros del centro”, sostuvo Fernández.
(LaBrújula24)