Nadie fue a acompañarlos, a excepción de varios compañeros despedidos de General Pico y los intendentes de Trenel, Arata y La Maruja.
Los trabajadores despedidos se mostraron indignados con el Sindicato de la Carne. Ningún representante los acompañó en la protesta, ni de Pico ni de Trenel.
Durante la manifestación, los trabajadores descargaron gruesas sospechas sobre el accionar del secretario general Loza, que incluso reflejaron en los carteles que mostraron todo el tiempo.
Y también comenzaron a relatar lo que fue trabajar en la faena en los últimos meses. Por ejemplo, que la carne que les correspondía recibir era carne vencida a la que le cambiaban la etiqueta, situación refrendada por los propios trabajadores del sector de envasado.
Otra de las quejas fue que nadie controlaba, y la carpa donde desayunaban por la mañana estaba invadida de ratas.
También revelaron que los trabajadores que permanecen en relación de dependencia con el frigorífico, fueron amenazados para que no se solidarizaran con sus compañeros despedidos. Les dijeron lisa y llanamente que al que vieran junto a sus compañeros también lo iban a despedir.
Los trabajadores adelantaron que mantendrán su decisión de expresarse en público, y que mantendrán sus exigencias de cobrar los salarios caídos que todavía se les adeudan y que repercute en toda la comunidad.