El inicio fue determinante. Pico marcó el ritmo desde el salto inicial, con agresividad en defensa y buenas decisiones en ataque para quedarse con el primer cuarto por 22-12.
En el segundo parcial, La Unión reaccionó, ajustó su ofensiva y logró emparejar el trámite, llevándose el cuarto 18-17. Sin embargo, el Decano se fue al descanso largo arriba por 39-30.
En la segunda mitad volvió a aparecer la mejor versión del local. Con una defensa sólida que limitó a su rival a sólo 7 puntos, Pico se adueñó del tercer cuarto por 15-7 y sacó una diferencia clave (54-37). En el último período, la visita intentó achicar con un parcial de 17-14, pero nunca logró comprometer el triunfo pampeano, que cerró el juego con autoridad por 68-54.
Latraius Mosley fue el goleador del encuentro con 14 puntos, y una pieza clave en los momentos importantes. También se destacaron Rodrigo Sánchez y Leonardo Mainoldi, ambos con 13 unidades, siendo fundamentales en el goleo interior y la experiencia. Desde la base, Manuel Peyronnet aportó 9 puntos, mientras que José Peralta sumó 10 desde el banco, dándole energía y soluciones al equipo. Juan Ignacio Rodríguez Suppi (2), Manuel Alonso (5) e Ignacio Copesky (3) completaron el goleo del local.
En La Unión, Gonzalo Romero fue el más destacado con 12 puntos, seguido por Matías Caire con 10. También aportaron Nicolás Henriques y Valentino Salamone con 8 unidades cada uno, Rodrigo Acuña con 7, Guido Cabrera con 5 y Lucio Longoni con 4.
Con este triunfo, Pico FC se puso 2-1 en la serie y forzó un cuarto juego, nuevamente en el Parque Ángel Larrea. El Decano mostró carácter en un contexto límite, y con el respaldo de su gente mantiene viva la ilusión de revertir la historia.