Desde el Comité local señalaron que la convocatoria no busca solamente recordar una fecha fundamental para el radicalismo y para el país, sino también recuperar una idea que atravesó aquel momento histórico: la política como herramienta para construir futuro.
“Alfonsín no ganó una elección hablando del pasado. Ganó proponiendo una Argentina hacia adelante. Cuarenta y tres años después, los radicales tenemos nuevamente la responsabilidad de preguntarnos qué provincia queremos construir y qué podemos ofrecerles a los pampeanos”, señaló el presidente del Comité de General Pico, Ramiro Passo.
El encuentro se producirá además mientras comienza a tomar forma el escenario electoral de 2027 y avanzan las conversaciones para construir un frente amplio capaz de disputar la gobernación al Partido Justicialista después de más de cuatro décadas de gobiernos peronistas en La Pampa.
Passo ratificó la voluntad del radicalismo de participar de esa construcción, aunque sostuvo que existe una discusión que deberá resolverse con claridad: quién representa mejor la alternativa de gobierno y quién está en condiciones de conducirla.
“Queremos construir un frente amplio para ganarle al PJ y gobernar La Pampa. Pero también creemos que existen diferencias sustanciales a la hora de definir quién debe encabezar ese proyecto. Adrián Ravier es hoy un precandidato identificado directamente con el Gobierno Nacional y con la Casa Rosada. Martín Berhongaray, en cambio, es el candidato de una gran mayoría de pampeanos que se cansaron del peronismo y quieren un cambio sin volver atrás”, afirmó Passo.
Para el dirigente piquense, la pretensión de que el radicalismo encabece una eventual coalición opositora no responde a un capricho partidario.
“No estamos diciendo que Martín tiene que ser candidato simplemente porque es radical. Lo estamos diciendo porque es quien hoy tiene las mejores condiciones electorales para hacerlo. Las distintas mediciones que conocemos, incluso aquellas que no pertenecen al radicalismo, muestran la misma tendencia. Y estamos convencidos de que esa realidad también es conocida por nuestros posibles socios y por el Gobierno Nacional”, sostuvo.
En ese sentido, las últimas mediciones provinciales conocidas ubican a Berhongaray como el dirigente con mayor potencial electoral de La Pampa y muestran, al mismo tiempo, una creciente voluntad de cambio político entre los pampeanos.
Passo señaló además que la discusión no puede reducirse solamente a nombres, encuestas o acuerdos entre estructuras partidarias.
“Martín es pampeano y hace años recorre nuestra provincia, como lo hacen nuestros intendentes, concejales y cientos de dirigentes radicales. Nosotros conocemos cada pueblo y podemos mirar a los pampeanos a la cara para explicarles un programa de gobierno, pero también para comprender el esfuerzo enorme que están haciendo”, expresó.
Y agregó: “Hay miles de familias pampeanas que redoblan esfuerzos todos los meses para llegar a fin de mes. Muchos se cansaron de lo mismo y quieren terminar con décadas de peronismo, pero eso no significa que el presente no les cueste. No podemos responderles solamente desde los datos de la macroeconomía. Los números no llevan a tus hijos a la escuela, no pagan la prepaga y no llenan el carrito del supermercado”.
Para Passo, allí aparece una de las principales responsabilidades del radicalismo de cara a 2027: construir un puente entre la necesidad de ordenar definitivamente la economía argentina y la realidad cotidiana de las familias.
“Tenemos que ser nosotros quienes expliquemos qué viene después del esfuerzo, hacia dónde vamos y cómo vamos a transformar estabilidad en desarrollo, producción, empleo y mejores oportunidades para los pampeanos. El radicalismo tiene territorio, tiene intendentes, tiene equipos y tiene una historia que nos obliga a asumir esa responsabilidad”.
Finalmente, desde el Comité Radical de General Pico señalaron que “Democracia y Futuro” pretende abrir una nueva etapa de encuentros y discusión política, recuperando el legado democrático de Alfonsín, pero con la mirada puesta en los desafíos de la provincia.
“Conmemorar el 30 de octubre no puede ser solamente mirar una fotografía de 1983. La mejor manera de homenajear a Alfonsín es animarnos nuevamente a construir una mayoría social capaz de cambiar la historia. En 1983 fue recuperar la democracia. En La Pampa de hoy, nuestro desafío es construir la alternancia y demostrar que hay un futuro después de más de cuarenta años de un mismo gobierno”, concluyó Passo.