La familia de Mercedes Sosa insistió en reclamar la renuncia del coordinador de Radio Nacional Tucumán, Enzo Ferreira, quien días atrás calificó como “gorda comunista” y “cáncer” a la popular cantautora tucumana, figura indiscutible de la cultura argentina. Además, rechazaron el pedido de disculpas del coordinador de la emisora.
En declaraciones a Mejor que mañana, por Radio 750, Adrián Sosa, sobrino de Mercedes Sosa y también músico, exigió la renuncia de Ferreira, y descartó aceptar el pedido de disculpas que el funcionario expidió esta semana, luego de que se hiciera público el ataque a la cantautora tucumana.
“La familia está fuerte, seguimos manteniendo el pedido de renuncia de este funcionario”, remarcó Sosa, quien consideró que el discurso de Ferreira “atrasa” y “demuestra la impunidad con la que creen que pueden manejarse”.
El sobrino de Mercedes Sosa resaltó que el director de Radio Nacional Tucumán debería respetar una figura trascendental para la cultura, y se mostró dolido por el uso de “palabras muy graves”. “Él tiene el ejemplo de su presidente. No le importa nada. Habla discriminando”, se indignó.
Además, recordó que no es el primer ataque que sufre la familia en los últimos años. Durante el Gobierno de Mauricio Macri, las autoridades de la emisora retiraron una palca que llevaba el nombre de Mercedes “” la dejaron tirada”, según contó su sobrino.
“Nos parece que un funcionario no se puede dirigir así con un ícono de la cultura mundial. Porque la tía es eso, es un ícono de la cultura. No tan sólo en Tucumán y Argentina. Es reconocida a nivel mundial. Se mete con un ícono grande de la cultura. Alguien que es funcionario no puede tener estas expresiones”, aseguró.
Luego, señaló: “La gente en Tucumán está muy enojada. Porque atenta contra la identidad y la cultura. Se centra mucho de nuestro enojo ahí, también. Yo creo este pibe, porque tiene la edad de mi hijo, tiene toda una connotación. En sus redes sociales es ‘Malevo’, en referencia a Malevo Ferreyra, que tan mal nos hizo”.
De todos modos, sobre su corrimiento, se mostró poco optimista: “Hoy debe estar más cerca del abrazo con Bullrich que de la renuncia. No tenemos información de qué estarían haciendo las autoridades después de una semana. Si yo fuera el director, ya lo hubiera dejado sin trabajo a este muchacho”.
De todos modos, cerró con una hipótesis sobre por qué no sólo no lo castigan, sino que promueven su accionar: “Yo creo que también quiere bajar el precio a los funcionarios. Para hablar de que todo el Estado es una porquería, una mierda. Y sus funcionarios también. Me parece que está fundamentado en todos los agravios que hacen contra todas las personas”.
(Página12)