El Gobierno de Ceuta elevó este lunes a 88 la cifra de migrantes fallecidos durante la irrupción de más de 50 mil personas el pasado jueves a dicha ciudad, mientras siguen las tensiones.
El accionar policial y militar se intensificó en las últimas horas, con la instalación de una barrera marítima flotante de 500 metros frente a la playa de Tarajal, para frenar los cruces irregulares desde Marruecos.
Desde el jueves y hasta el fin de semana, las autoridades españolas contabilizaron más de 48 mil devoluciones de migrantes marroquíes, y hasta el momento, el gobierno de España reportó un saldo de 72 muertos.
Según la estimación brindada por el presidente de Ceuta, Juan Vivas, durante una entrevista con ‘El País’, la cifra de personas restantes es de aproximadamente de 5 mil.
El delegado español en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, informó que más de mil personas recibieron atención médica desde el inicio de la crisis, mientras que los servicios forenses en Ceuta están bajo una presión considerable.
El gobierno marroquí, por su parte, no brindó declaraciones sobre las muertes, por lo que medios, grupos políticos y familiares de migrantes piden claridad.
En ese sentido, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos indicó en un comunicado que los fallecimientos podrían alcanzar las 130 personas, y señaló la existencia de “decenas de desaparecidos y numerosos heridos”.
La mayoría de los fallecidos fueron trasladados a las dependencias del antiguo Hospital Militar, a unos dos kilómetros de la Playa del Tarajal que intentaron alcanzar a nado, según reportaron medios internacionales.
Barrera flotante
La estructura de 500 metros comenzó a colocarse frente a la frontera con Marruecos tras la llegada masiva de migrantes.
España comenzó la instalación de una barrera flotante de 500 metros frente a la playa de Tarajal, en Ceuta, con el objetivo de reforzar el control fronterizo con Marruecos, tras la inédita ola migratoria.
La estructura, compuesta por una barrera neumática y una línea de boyas ancladas, busca impedir nuevos cruces por vía marítima, luego de que unas 50.000 personas ingresaran al enclave español desde el jueves.
Según informó el Gobierno español, la barrera sobresaldrá entre 30 y 70 centímetros sobre el agua, y se extenderá hasta un metro por debajo de la superficie. Además, contará con un canal que permitirá la circulación de embarcaciones de la Guardia Civil, para reforzar la vigilancia en uno de los principales puntos de ingreso irregular.
Reunión de emergencia de la Unión Europea
En paralelo, la crisis escaló al plano político europeo. Un total de 22 países de la Unión Europea solicitaron la convocatoria urgente de una reunión de ministros del Interior, para coordinar una respuesta común y analizar nuevas medidas para reforzar la frontera exterior del bloque.
Entre las propuestas figura mayor apoyo de la agencia Frontex y una revisión de la cooperación con Marruecos en materia migratoria.
El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, aseguró que durante la última noche prácticamente cesaron los intentos de ingreso, y destacó que Marruecos sigue siendo “un socio totalmente fiable”.
Sin embargo, advirtió que el operativo de seguridad continuará mientras persista el riesgo de nuevos cruces, en una crisis que también reabrió el debate sobre la política migratoria dentro de la Unión Europea.
(AgenciaNA)