Luego del revuelo que se generó en River con la salida del juvenil Luca Scarlato a Parma, otro caso similar sacudió al fútbol argentina, esta vez en la vereda de enfrente.
Si bien hace ya varias semanas se sabía en el mundo Boca, este martes terminó de tomar forma: Milton Pereyra, uno de los proyectos más auspiciosos de sus Inferiores, decidió marcharse por la patria potestad rumbo a Napoli.
De apenas 17 años, el delantero ya tenía decidido abandonar el “Xeneize” hace ya un tiempo. No fue un portazo de la noche a la mañana. El último campeón de la Serie A, a sabiendas que varios gigantes de Europa lo venían observando, pisó el acelerador a finales de 2025 y abrochó su llegada, que terminó de definirse a primera hora del día, después de completar todos los documentos formales.
Al haberse amparado en esta figura legal para marcharse siendo menor de edad y antes de firmar su primer contrato, el club de La Ribera entiende que no tiene margen de acción (sobre todo porque la última vez que recurrió al TAS por la partida de Santiago Ramos Mingo a Barcelona fallaron en su contra) y asumirá el alejamiento de su promesa en condición de libre, por lo que en la caja fuerte de La Bombonera no ingresará ni un euro.
No existe un acuerdo entre Boca y Napoli, a diferencia de lo que ocurrió entre River y Parma, cuya negociación terminó con la garantía de un resarcimiento ante una eventual futura venta de Scarlato. Incluso, la AFA decidió apoyar el reclamo millonario y, con el fin de evitar más casos como este, anunció que a partir de ahora los juveniles que decidan irse por la patria potestad no serían convocados a las selecciones nacionales, confirmó TyC Sports.