Una fuerte explosión ocurrió durante la madrugada de este domingo (08.03.3036) frente a la embajada de Estados Unidos en Oslo, sin que se hayan reportado víctimas hasta el momento, según informó la Policía de Noruega.
La detonación se produjo alrededor de la 01:00 hora local (00:00 GMT), precisó la institución policial, que indicó que aún se desconoce el origen del hecho.
La emisora pública NRK informó, citando al comandante policial Michael Dellemyr, que la explosión dañó el acceso a la sección consular de la sede diplomática.
“Cerca de la 01:00 recibimos varios avisos sobre una explosión. Al llegar, confirmamos que se había producido una detonación que afectó a la embajada de Estados Unidos”, declaró el oficial. “Los daños son menores”, aseguró.
“No vamos a pronunciarnos sobre el tipo de daños, qué elemento explotó ni detalles similares, más allá de que hubo una explosión”, ya que “la investigación se encuentra en una fase muy inicial”, concluyó.
Más tarde, el mismo oficial señaló a TV2 que la Policía “tiene una hipótesis sobre la causa”, y agregó: “Creemos que se trata de un hecho provocado por alguien”.
En su comunicado inicial, la Policía también indicó que las fuerzas de seguridad de la capital están en contacto con la misión diplomática estadounidense, y que se ha desplegado un amplio dispositivo en la zona.
Las embajadas de Estados Unidos se mantienen en estado de máxima alerta en Oriente Medio, tras las operaciones militares israelí-estadounidenses contra Irán, que desencadenaron un conflicto regional. Teherán ha respondido con ataques contra diversos objetivos industriales y diplomáticos.
Pese a este contexto, Mikael Dellemyr, jefe de respuesta de emergencia, afirmó a TV2 que por el momento no hay vínculos entre la explosión y la guerra en Medio Oriente. Subrayó que “es demasiado pronto” para plantear esa hipótesis, ya que en principio no existía “una amenaza conocida contra la embajada”.
La ministra de Justicia y Situaciones de Emergencia, Astri Aas-Hansen, calificó el hecho como “inaceptable” en declaraciones a la agencia NTB, y aseguró que las autoridades lo toman “muy en serio”.
Agregó que la Policía investiga el caso con recursos significativos, pero que “nada indica que la situación represente algún peligro para el público”.
(MinutoUno)