“El único lugar para un genocida es la cárcel común”, enfatizaron.
El comunicado de H.I.J.O.S. La Pampa recordó que “desde el 9 de diciembre de 1985 en Argentina tras el fallo a la junta militar, se dijo claramente NUNCA MÁS. Por eso repudiamos el cobarde asesinato de Susana Beatriz Montoya, compañera de un desaparecido durante la dictadura militar, y madre del compañero militante de H.I.J.O.S Córdoba, Fernando Albareda”.
“Susana Beatriz Montoya no sólo fue una madre y compañera, sino también un símbolo de resistencia y amor inquebrantable. Su vida estuvo marcada por la lucha incansable por la verdad y la justicia, y su asesinato es un golpe profundo a todos aquellos que valoran la dignidad humana y los derechos fundamentales para la vida”.
“Hoy, más que nunca, decimos NUNCA MÁS. Este trágico suceso nos recuerda que la memoria y la justicia no son sólo palabras, sino pilares esenciales para construir una sociedad justa y pacífica. Invitamos a cada ciudadano a reflexionar sobre la importancia de mantener viva la memoria de nuestros 30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, y a rechazar cualquier forma de odio y violencia”.
“Este no es un hecho aislado. Es parte de una peligrosa escalada de discursos de odio y negacionismo, que buscan un retroceso en los logros alcanzados en materia de derechos humanos. No podemos permitir que estos actos queden impunes. Es nuestra responsabilidad colectiva actuar con firmeza y determinación”.
“El gobierno nacional, con sus acciones y omisiones, ha demostrado una preocupante indiferencia hacia los derechos humanos. El cierre de la Secretaría de la Mujer el Día de la Mujer, y otras provocaciones, son ejemplos claros de una agresividad elocuente que no podemos tolerar”.
“El pueblo argentino ha demostrado una y otra vez que no olvida. El 24 de marzo, cientos de miles llenaron las calles reclamando memoria, verdad y justicia”.
“Rechazamos el pacto de impunidad entre el gobierno de Milei y Villarroel y los genocidas condenados por delitos de lesa humanidad”.
“El único lugar para un genocida es la cárcel común".
“Hacemos un llamado a la unidad y a la acción colectiva, para defender los derechos humanos y la democracia. No podemos permitir que el odio y la violencia se apoderen de nuestra sociedad. Es momento de actuar con firmeza y determinación para asegurar que NUNCA MÁS se repitan estos hechos atroces”.
“Convocamos a todas las organizaciones, instituciones y ciudadanos a unirse en esta lucha por la justicia y la memoria. Juntos, podemos construir un futuro donde prevalezcan la paz, el respeto y la dignidad humana”.