Las autoridades francesas investigan el hallazgo de los restos de cinco bebés en un departamento de la ciudad de Orange, en el sureste del país, un caso que conmocionó a Francia y que mantiene bajo custodia hospitalaria a una mujer de 32 años, mientras los investigadores intentan determinar las circunstancias de las muertes.
El descubrimiento se produjo después de que la mujer acudiera a un hospital tras dar a luz en su vivienda. Según la investigación preliminar, el parto ocurrió al término de un embarazo que, de acuerdo con el testimonio de su pareja, pasó inadvertido para él.
Tras regresar al domicilio, el hombre comenzó a revisar armarios y espacios de almacenamiento en busca de explicaciones y encontró, ocultos entre cajas de cartón y bolsas de plástico, los restos óseos de cuatro recién nacidos y el cuerpo de un quinto bebé en avanzado estado de descomposición. Posteriormente, alertó a las autoridades.
La justicia abrió una investigación por asesinato y este miércoles detuvo a la mujer, indicó la fiscalía de Carpentras, confirmando una investigación del diario Le Parisien.
Según el rotativo regional La Provence, la detención se produjo cuando la mujer abandonó el hospital.
La fiscalía ordenó la acogida provisional del bebé nacido el domingo y reportó a los servicios sociales la situación de los otros dos hijos menores que tiene la pareja.
La pareja tenía además dos hijos de ocho y nueve años que asistían a la escuela primaria del barrio. Florent Jean, un vecino consultado por la agencia AFP, describió una rutina familiar aparentemente normal. La madre "iba a recogerlos al colegio a la hora del almuerzo para comer", mientras su pareja pasaba el día fuera trabajando, señaló.
El hallazgo provocó consternación entre los vecinos del edificio, situado en esta localidad de unos 30.000 habitantes de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul.
Residentes consultados por medios franceses describieron a la familia como discreta y afirmaron no haber observado comportamientos que hicieran prever una situación de estas características.
Los casos de homicidios de bebés al nacer no son raros. A veces están marcados por una alteración del discernimiento de la madre o por la negación de embarazos, que se ocultan a su entorno.
En el caso francés más grave de infanticidio, Dominique Cottrez fue condenada en 2015 a nueve años de prisión por matar a ocho recién nacidos. El jurado reconoció en su caso una alteración del discernimiento, informó minutouno.com.