Emiliano Endrizzi, el jugador de Gimnasia y Esgrima de Jujuy que había sido detenido luego de gritar “bomba” dentro de un avión a punto de despegar, recuperó la libertad y grabó un video en el cual habló sobre lo ocurrido.
“Quería pedir disculpas a los pasajeros, a la aerolínea, a la policía aeronáutica, al club, a los hinchas y a toda la gente que se vio afectada”, fueron las primeras palabras de Endrizzi, tras pasar varias horas detenido luego de la amenaza de bomba en el Aeropuerto Internacional Gobernador Horacio Guzmán.
“Estoy arrepentido”, aseguró el futbolista en un video publicado en las últimas horas en redes sociales, y aclaró: “Mi intención nunca fue provocar disturbios ni provocar miedo ni asustar a nadie”.
Endrizzi recuperó la libertad provisoria, pero continuará imputado por los delitos de intimidación pública y atentado contra la seguridad de medios de transporte y comunicación, dos figuras que contemplan penas severas. “Quiero ser respetuoso con la Justicia, estoy a disposición”, aseguró al respecto.
El futuro del futbolista también es incierto en lo deportivo, ya que desde Gimnasia y Esgrima de Jujuy analizan posibles sanciones, incluida la rescisión de su contrato tras el escándalo. En ese sentido, expresó: “También quiero agradecer al club, que siempre estuvo desde el minuto uno con conmigo y mi familia, a la gente que me acompañó a mí y a mi familia en estas horas, y al hincha por su mensaje”.
Según trascendió, todo se originó dentro de un avión que estaba a punto de despegar rumbo a Buenos Aires. En ese contexto, un pasajero lanzó una advertencia que encendió todas las alarmas y obligó a intervenir de inmediato a las autoridades aeroportuarias.
El responsable fue Endrizzi, quien instantes antes del despegue habría gritado que tenía una bomba. A partir de ese momento, se activó el protocolo de seguridad: todos los pasajeros fueron descendidos de la aeronave y sometidos a controles, mientras el avión era inspeccionado para descartar cualquier tipo de explosivo. Tras el operativo de rastrillaje, se confirmó que el jugador no tenía ningún artefacto explosivo en su poder.
Posible pena
La causa quedó en manos del fiscal federal Sebastián Jure, quien lo imputó por los delitos de intimidación pública y atentado contra la seguridad de medios de transporte y comunicación, dos figuras que contemplan penas severas.
El juez federal de Garantías N°1, Eduardo Hansen, resolvió otorgarle la libertad provisoria, aunque bajo una serie de condiciones estrictas que deberá cumplir mientras avanza la investigación. Entre lo dispuesto, Endrizzi tendrá que presentarse cada siete días ante la Policía Federal, notificar cualquier cambio de domicilio y no podrá salir del país sin autorización judicial.
Código Penal
De acuerdo con el artículo 211 del Código Penal argentino, el hecho encuadra dentro del delito de intimidación pública. La norma establece que será sancionado quien genere alarma o temor colectivo mediante amenazas o advertencias de peligro, incluso cuando no exista una situación real. La legislación prevé penas de entre dos y seis años de prisión para quienes “dieren voces de alarma o amenazaren con la comisión de un delito de peligro común”, una descripción que se ajusta directamente a lo sucedido en el avión.
Aunque no se haya tratado de una amenaza concreta, el accionar de Endrizzi derivó en la evacuación inmediata de la aeronave, la activación de protocolos de seguridad y la intervención de fuerzas especializadas, elementos que la Justicia suele considerar al momento de evaluar la gravedad del hecho.
Además, el Código Penal contempla escenarios más severos. En casos donde se utilicen elementos materiales peligrosos, como explosivos o sustancias químicas, la pena puede escalar a un rango de entre tres y diez años de prisión. Si bien no hubo un artefacto real en este episodio, el impacto generado podría influir en la calificación judicial.
(MinutoUno)