De acuerdo a los trascendidos, un grupo de manifestantes que se encontraba en pleno festejo inició una pelea por razones desconocidas.
Fueron varios los testigos que observaron volar botellas, que en algunos casos dieron en la humanidad de sus contrincantes.
Esas mismas voces también indicaron que la policía intervino de inmediato, y que para parar los disturbios arrojaron gases y balazos con postas de goma, presumiblemente al aire, ya que no se reportaron lesionados por esas circunstancias.
Una multitud se había reunido entre la Municipalidad y la Plaza San Martín para festejar el triunfo de la Selección Argentina a Inglaterra, y con los disturbios, la mayoría comenzó a desconcentrarse.
Más tarde, colegas de EnBocadeTodosHD pudieron precisar que la gresca comenzó entre “un grupo compuesto en su mayoría por menores de edad en avanzado estado de ebriedad y bajo la influencia de otras sustancias”.
“Eran botellas que volaban para todos lados. Impactaban directamente en el cuerpo de la gente. Era un peligro total para cualquiera que estuviera ahí”, relató con horror uno de los testigos presenciales.
Frente al descontrol, las fuerzas de seguridad no dudaron en actuar. Bajo las directivas de la Unidad Regional II y con el despliegue del personal de todas las comisarías de la ciudad, se montó un mega operativo para recuperar el orden.
La intervención fue drástica: postas de goma para dispersar a los violentos. La policía debió reprimir con gases y efectuar disparos con balas de goma presumiblemente al aire.
El estruendo de las detonaciones sembró el pánico y obligó a la desconcentración masiva de la multitud.
Hubo múltiples demorados por los disturbios.
El Servicio de Emergencias Médicas (SEM) debió acudir de urgencia al lugar para atender a varios heridos colaterales de la batalla campal.