Empezó febrero y dos frigoríficos clave de La Pampa continúan paralizados con un fuerte impacto laboral y productivo. Se trata del Frigorífico Trenel, controlado por Frigorífico Pico, y del frigorífico HV, de Guatraché.
En ambos casos, las expectativas de reactivación que se habían planteado para este mes, todavía no se concretaron.
La situación profundiza la incertidumbre en el sector cárnico pampeano, atravesado por una caída sostenida de la actividad, problemas financieros y conflictos laborales que se repiten en distintos puntos del país.
En el caso del Frigorífico Trenel, la empresa pasó de una faena diaria de 600 vacunos a apenas 50, hasta paralizar completamente la producción en enero. A esta situación se suma el arrastre de importantes deudas con productores rurales de localidades como Eduardo Castex, Trenel y General Pico, entre otras.
El cuadro se enmarca en la crisis del Frigorífico Pico, uno de los establecimientos más emblemáticos del país, que acumula un pasivo que supera los 30 mil millones de pesos. La fuerte caída de la actividad derivó en la suspensión de sus 450 trabajadores, y aunque la intención inicial era retomar la faena en febrero, el escenario actual es de marcada incertidumbre.
La firma es controlada por Ernesto “Tito” Lowenstein, creador de las hamburguesas Paty y del complejo turístico Las Leñas, junto a su hijo Alan Lowenstein. Meses atrás, el grupo había trasladado la faena desde el frigorífico piquense hacia su otra planta de Trenel, en un contexto ya adverso para el sector.
Efecto dominó
Con un consumo interno de carne estancado en niveles históricamente bajos y un fuerte retroceso de las exportaciones, la empresa inició hace un año un proceso de achique, que afectó a casi un centenar de empleados. Ante la persistencia de la crisis, se resolvió paralizar la planta y avanzar con suspensiones masivas.
Desde los gremios del sector reconocen que la situación es extrema, y la vinculan con un espiral de crisis que golpea a buena parte de la industria frigorífica desde la llegada de Javier Milei al Gobierno. El derrumbe de la faena profundizó el deterioro financiero del Frigorífico Pico, que mantiene una deuda cercana a los 9.000 millones de pesos con el Banco de La Pampa. A ello se suma que, según datos del Banco Central, la firma registra más de mil cheques rechazados.
Durante 2025, varios frigoríficos del país avanzaron en reducciones de personal, con conflictos laborales que aún permanecen abiertos. Un caso emblemático es el del frigorífico Euro, en Santa Fe, donde 15 familias sostienen desde hace dos meses y medio la toma de la planta, en reclamo de salarios adeudados desde octubre de 2025.
Entre los factores que explican el colapso del sector, se destaca la caída de las exportaciones de carne, que en 2025 registraron una merma del 7,3%, con una contracción del 12,3% en los envíos a China, principal mercado de destino.
Sur provincial
La crisis también alcanza al frigorífico HV, de Guatraché, que ingresó en concurso preventivo, avanzó con suspensiones de personal, y recientemente fue vendido a una empresa con vínculos con China.
En este caso, una firma china alquiló las instalaciones con la intención de reiniciar las tareas el 2 de febrero, aunque la reactivación se demoró por cuestiones administrativas.
En paralelo, continúan las negociaciones con los trabajadores. Según fuentes al tanto de las conversaciones, HV deberá ofrecer el pago de las acreencias, que incluyen el sueldo de diciembre, el medio aguinaldo y el monto indemnizatorio. Las mismas fuentes señalaron que existe predisposición a acordar de ambas partes, y que este martes la empresa presentará una oferta formal.
(DiarioTextual)