Tras veintiún horas de extensas reuniones diplomáticas en Pakistán, JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, anunció el fin de las conversaciones. Irán rechazó tajantemente las exigencias de Washington orientadas a restringir su desarrollo de armas nucleares, dejando el histórico proceso de paz y el frágil alto el fuego en suspenso.
En una sorpresiva declaración brindada antes del amanecer, JD Vance reveló que mantuvo comunicación constante con Donald Trump y las altas cúpulas militares durante la extensa jornada. El objetivo central de la delegación estadounidense era obtener garantías concretas para frenar el plan atómico iraní.
“Necesitamos ver un compromiso firme de que no buscarán desarrollar un arma nuclear. Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, que es nuestra última y mejor oferta. Veremos si los iraníes la aceptan”, sentenció el vicepresidente republicano.
Las “líneas rojas” de Irán
Por su parte, la delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, estableció estrictas “líneas rojas” para aceptar una tregua.
Exigieron de manera indeclinable el pago de compensaciones por los daños causados en los ataques que iniciaron la guerra a fines de febrero, la liberación de sus activos congelados y el cese inmediato de las incursiones israelíes contra el Líbano.
A la falta de un entendimiento diplomático se le sumó una máxima tensión operativa en el agua. En paralelo a las reuniones, las fuerzas militares confirmaron el tránsito de dos destructores para realizar urgentes tareas de desminado en el estratégico estrecho de Ormuz.
“Estamos despejando el estrecho. Si llegamos a un acuerdo o no, no marca ninguna diferencia para mí”, declaró públicamente Trump desde su país.
Próximos pasos
Mientras la relación directa entre Washington y Teherán ingresa en un complejo punto muerto, la onda expansiva del conflicto sigue afectando a toda la región. Las consecuencias más graves de este fracaso diplomático son:
Altas cifras de víctimas: La violencia bélica ya dejó un saldo superior a los 3.000 muertos en territorio iraní, y sobrepasó las 2.020 víctimas fatales en el Líbano.
Fuerte impacto económico: El persistente bloqueo sobre Ormuz continúa aislando al golfo Pérsico y asfixiando las exportaciones mundiales de petróleo, lo que dispara los precios internacionales de la energía.
Nuevo frente de diálogo: Pese a la crítica situación, las autoridades confirmaron que el próximo martes comenzarán inéditas negociaciones directas entre Israel y Líbano en la ciudad de Washington, un hito a pesar de la histórica falta de relaciones oficiales entre ambas naciones.
(MinutoUno)