A Lucas Cassou le había sido diagnosticado ELA en abril de 2024 y su caso debió ser resuelto por el Superior Tribunal de Justicia debido a esos espacios en blanco que suelen aparecer en la administración pública, cuando la enfermedad le impidió seguir ejerciendo su profesión y no se le otorgaba la licencia que le correspondía, por haberse vencidos los plazos previstos en la ley.
Fue su esposa Carolina Grassi la que hizo pública la situación a través de su Facebook en abril pasado.
“Lucas es empleado de Salud Pública –relató Carolina-, trabajaba activa y comprometidamente hasta hace dos años atrás, porque desde ese tiempo ya no puede hacerlo porque aquellos síntomas iniciales de entumecimiento, se fueron intensificando, quedándose y debilitando su cuerpo, y fortaleciendo su alma, mostrando una entereza contagiosa e increíble”.
Apenas dos meses más tarde, la salud de Lucas empeoró y el fatal desenlace se produjo este sábado. Sus exequias se realizaron en el mediodía de este domingo, en el Cementerio de Trenel.