La catástrofe ígnea en el sur de Chile ha tomado dimensiones dramáticas. Este domingo, el Gobierno nacional confirmó que la cifra de víctimas fatales ascendió a al menos 15 personas, como consecuencia de los incendios que arrasan las regiones de Ñuble y Biobío.
“Además del fallecido del día de ayer, tenemos 15 fallecidos en lo que va el transcurso de esta mañana, específicamente estos en la región del Biobío”, sentenció con crudeza el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, al actualizar el reporte de daños en la zona de catástrofe.
Pese al despliegue masivo de brigadistas y fuerzas militares tras el decreto de Estado de Catástrofe del presidente Gabriel Boric, el clima sigue siendo el principal enemigo. En pleno verano austral, la combinación de temperaturas extremas y fuertes vientos mantiene 14 focos de incendio activos que avanzan sin control.
El ministro del Interior, Álvaro Elizalde, no ocultó la gravedad de la situación tras la reunión del comité de crisis: “Estamos enfrentando un cuadro complejo”, admitió.
Las llamas continúan amenazando zonas pobladas a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, donde la prioridad absoluta de los bomberos es proteger la vida y rescatar a los pobladores cercados por el fuego.
En un relato dramático, la autoridad confirmó que el fuego mantiene cercados a grupos de brigadistas en los sectores más altos, mientras el gobierno de Gabriel Boric moviliza de urgencia a las Fuerzas Armadas para intentar contener un desastre que ya supera toda capacidad de respuesta local.
A la trágica cifra de muertos se suma el drama de los 50.000 evacuados que debieron abandonar sus hogares en las últimas 24 horas. El avance del fuego ha colapsado rutas y obligado al desalojo de centros asistenciales, como el hospital de Lirquén, mientras las autoridades locales intentan contener los saqueos y brindar asistencia básica a los miles de damnificados que lo perdieron todo.
La declaración de catástrofe tuvo un efecto inmediato en el calendario deportivo. Las autoridades chilenas notificaron la suspensión del amistoso entre Racing Club y la Universidad de Chile que debía disputarse este domingo en Concepción.
La prioridad de los servicios de emergencia y la seguridad policial fue desplazada por completo al combate de los 19 focos activos.
Desde el club de Avellaneda expresaron su solidaridad con el pueblo chileno y confirmaron que el plantel de Gustavo Costas regresará de inmediato a Buenos Aires, ante la imposibilidad logística y ética de realizar un evento deportivo en medio de semejante tragedia.
¿Qué implica el Estado de Catástrofe?
Esta declaración otorga facultades extraordinarias al Gobierno para gestionar la emergencia:
Designación de Jefes de la Defensa: Se nombraron autoridades militares para coordinar el orden público y el apoyo logístico: el general Jorge Salinas en Ñuble y el contraalmirante Jorge Keitel en Biobío.
Restricción de libertades: Permite implementar medidas como el toque de queda, el cual ya fue confirmado para la región del Biobío.
Control de recursos: El Ejecutivo puede tomar el control de servicios estratégicos y disponer de todos los recursos estatales de manera inmediata para el combate del fuego y la protección de infraestructura crítica.