El consignatario ganadero Carlos Lanser, titular del feed lot allanado en la localidad cordobesa de Chaján, hizo un duro descargo público luego de que la Justicia pampeana le secuestrara 1.060 vacunos en el marco de una causa que investiga una presunta estafa millonaria vinculada a la compraventa de ganado.
El empresario negó cualquier participación en la maniobra, rechazó haber encubierto a los imputados y aseguró que la hacienda retirada de su feedlot no corresponde a los animales denunciados como robados en un campo del pueblo pampeano de Rancul.
En declaraciones al diario La Nación, Lanser cuestionó de manera directa la hipótesis sostenida por la fiscalía de La Pampa, que considera que los animales secuestrados pertenecerían a la empresa denunciante.
Según afirmó, la hacienda retirada de su establecimiento no es propiedad de San Jorge Cereales y Hacienda SA y su origen puede ser acreditado con documentación comercial y sanitaria completa.
“La hacienda que se llevaron no es de San Jorge Cereales. Tenemos toda la trazabilidad, factura por factura, caravana por caravana. Esto es una aberración”, sostuvo Lanser, visiblemente molesto por el operativo realizado entre el viernes y el sábado pasados.
De acuerdo con la investigación fiscal, la causa tiene como imputados a Iván Fiorini y Ana Paula Courreges, una pareja oriunda de General Pinto, representantes de la firma San Pablo Oeste SA, quienes permanecieron tres meses con prisión domiciliaria en General Pico y actualmente se encuentran en libertad con medidas restrictivas. La empresa damnificada es San Jorge Cereales y Hacienda SA, con sede en Rancul, que denunció el desapoderamiento de 1.133 animales.
Según la reconstrucción de la fiscalía, luego del desapoderamiento la hacienda habría sido trasladada inicialmente a un campo de la provincia de Buenos Aires administrado por San Pablo Oeste SA, hoy en concurso preventivo. Posteriormente, siempre de acuerdo con esa hipótesis, los animales habrían sido movidos de manera considerada “sospechosa” al predio Carlos Tercero, en Chaján, administrado por Lanser a través de su empresa Agropecuaria La Madera SA, lo que derivó en el allanamiento y secuestro del ganado. Ese recorrido fue negado de manera categórica por el empresario.
Lanser afirmó que, a lo largo de su trayectoria, realizó algunas operaciones comerciales con San Jorge Cereales y Hacienda SA, siempre bajo transacciones formales. “Todas fueron operaciones pagadas en tiempo y forma; jamás dejamos de pagar una vaca”, remarcó, y subrayó que esas relaciones comerciales no guardan ninguna vinculación con la hacienda secuestrada.
Uno de los puntos más críticos del descargo está vinculado al modo en que se ejecutó el allanamiento. Según denunció, el procedimiento fue improcedente desde el punto de vista legal y vulneró el derecho a la propiedad privada. Aseguró que no se verificaron correctamente marcas ni caravanas y que la hacienda fue cargada de noche, sin discriminar categorías ni estados reproductivos.
Según denunció, el procedimiento fue “improcedente” desde el punto de vista legal y vulneró el derecho a la propiedad privada. “No se verificaron correctamente las marcas ni las caravanas; se cargó hacienda de noche sin discriminar categorías, sin saber si eran machos, hembras o preñadas. Así no se hace un secuestro de ganado”, afirmó.
Sostuvo que en el operativo no se tuvo en cuenta la documentación disponible en el establecimiento para acreditar el origen de los animales y cuestionó que se haya calificado el procedimiento como un “recupero”. “Se avanzó sobre hacienda que no pertenecía a la empresa denunciante”, afirmó.
Lanser confirmó que ya inició presentaciones judiciales en distintas jurisdicciones, tanto en La Pampa como en Córdoba y en el fuero federal, con el objetivo de revertir la situación. A su entender, la causa carece de sustento probatorio. “La causa se cae sola. No hay estafa ni encubrimiento de nuestra parte”, sostuvo, al tiempo que denunció que le sustrajeron cerca de mil animales de su propiedad.