Luciano Di Nápoli pronunció un discurso centrado en la respuesta municipal a la tormenta del 18 de febrero, el plan de reconstrucción, y un reconocimiento a quienes trabajaron en la emergencia.
El intendente Di Nápoli encabezó este lunes la apertura de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante con un mensaje marcado por la situación que atraviesa la ciudad tras la tormenta del 18 de febrero pasado, que dejó más de mil árboles caídos, más de cien columnas del tendido eléctrico en el piso, y tuvo más de 200 familias asistidas.
Di Nápoli estimó que la reconstrucción demandará no menos de 3.000 millones de pesos, y detalló que los daños van mucho más allá de lo visible: cañerías de agua y cloacas dañadas por las raíces de los árboles arrancados, ocho puntos afectados en el acueducto Anguil-Santa Rosa, y roturas en estaciones de bombeo de líquidos cloacales.
El intendente informó que la Municipalidad está afrontando los costos con recursos propios: “hasta el día de hoy no contamos con ningún otro recurso económico”, y que ya inició gestiones con el ministro del Interior de la Nación.
Además, destacó que si hoy el municipio puede responder en primera instancia con fondos propios, es porque en seis años se mantuvo el equilibrio fiscal sin endeudarse, lo que generó un superávit presupuestario que permite afrontar los primeros pasos de la emergencia. También, pidió a todas las fuerzas políticas del Concejo que acompañen las iniciativas vinculadas a la reconstrucción.
En un momento central del acto, Di Nápoli pidió que se pusieran de pie representantes de las instituciones y municipios que colaboraron en la emergencia: trabajadores municipales de Anguil, Ataliva Roca, Lonquimay, General Acha, Winifreda y Uriburu, personal del Municipio, el EMHSU, Bomberos, Ejército, Policía, Defensa Civil, el Vivero Provincial y la Cooperativa Popular de Electricidad. “A todos y cada uno de ustedes: gracias. Santa Rosa les debe mucho”, expresó.
Además, solicitó al Concejo Deliberante que incorpore a los trabajadores de otras localidades en el próximo reconocimiento de vecinos destacados.
Entre los anuncios, Di Nápoli presentó una campaña de forestación —por cada árbol caído se plantarán tres—, la conformación de un Consejo Consultivo para el Arbolado Urbano, y la continuación de la política de plantar un árbol por cada niño nacido en la ciudad. “No sólo vamos a recuperar lo que perdimos: vamos a dejarles a las próximas generaciones una ciudad más verde de la que recibimos”, aseguró.