Y añadieron que la víctima “no es una, ni dos mujeres, son varias. De un área se tuvieron que ir tres, y en breve lo hará la cuarta, con el festejo de los violentos que no quieren mujeres en su sector. Jamás ninguno recibió un llamado de atención, fue sancionado, suspendido o despedido. Como suele o debería suceder en cualquier institución seria”.
“Se saben impunes”
En la denuncia pública señalaron que “lo hacen porque pueden, porque como nunca les pasa nada se saben impunes. Juegan con lo que conocemos como el ABC de la violencia laboral, las mujeres no denunciarán porque tiene temor a perder el trabajo, y cuando se animan a hablar, a pedir ayuda, el maltrato, el hostigamiento y la violencia psicológica recrudece”.
“La institución es responsable porque jamás debieron permitir que sucediera, no son 10 ó 15 días, y no se pudo atender por la tormenta. Son tres o cuatro años de hacer todo el caminito institucional pidiendo ayuda, no callando, y nada”, señalaron respecto de la falta de respuestas desde el Concejo de Administración de la CPE.
Manual del violento
Indicaron que “el maltrato crece, el daño causado es enorme, la salud mental de las violentadas flaquea. Y sale el manual del violento, que nunca falla: ‘está loca’, ‘le falla’, ‘odia a los hombres’. La descalificación cruza las paredes de la institución y los relatos descalificantes se escuchan en otros ámbitos y todo sigue igual”.
“A los paladines de la moral, los principios cooperativistas y los derechos humanos les falta saber que las mujeres estamos dentro de esos derechos, o le falta darse cuenta que le están sobrando un par de violentos que no combinan con el discurso”, concluyeron.
(LaArena)