Ayer empezaron a notificarse las desvinculaciones en el Servicio Meteorológico Nacional. Son 140 despidos en esta primera etapa, pero el plan oficial prevé un total de 240 cesantías en el organismo.
La medida se ejecuta en un contexto marcado por lluvias intensas, con provincias afectadas por inundaciones y pronósticos que anticipan la continuidad de las precipitaciones, al menos hasta comienzos de la próxima semana.
La mayoría de los afectados son trabajadores contratados bajo la modalidad del artículo 9, por lo que no percibirán indemnización. “Se nos va a pagar el mes y las vacaciones. No tenemos indemnización”, explicó una meteoróloga despedida.
La decisión fue impulsada desde el Ministerio de Desregulación y ejecutada a través del Ministerio de Defensa. Cada área tuvo que definir qué trabajadores quedaban afuera.
El ajuste impacta especialmente en los observadores meteorológicos, encargados de relevar datos en las 125 estaciones del país.
En Argentina, el sistema sigue siendo mayormente manual: menos de 20 estaciones están automatizadas. El resto depende de equipos técnicos que trabajan de forma continua.
La reducción de personal podría dejar estaciones con funcionamiento limitado, generando “puntos ciegos” en el sistema.