Además, se incorporaron más elementos a la causa que debe analizar la magistrada: el exmarido de María ya cuenta con una condena de 2017 por haberla golpeado brutalmente.
María denunció hace unos diez días nuevos episodios de violencia en la colonia menonita, y abrió un proceso judicial para recuperar la custodia de sus hijas.
En los últimos días, la jueza se reunió primero con María, y luego, con cada una de las adolescentes por separado, en el marco del análisis del pedido de restitución. Ayer mantuvo un encuentro con la abogada Karina Álvarez Mendiara, además de psicólogos, asesores y otros equipos técnicos que intervienen en el expediente.
La magistrada evaluó los informes profesionales y las presentaciones de las partes. La decisión deberá determinar si dispone o no la restitución de las menores a su madre.
María Unger Reimer, de 34 años, fue la primera mujer en escapar de la colonia, en 2019, luego de sufrir violencia por parte de su entonces esposo. Tuvo que dejar a sus dos hijas. Se fue en colectivo, sin dinero, a la provincia de Tucumán, donde consiguió trabajo, conformó una nueva familia y tuvo una nena, hoy de 5 años.
Luego volvió por sus dos hijas, que habían quedado en la colonia, y logró llevarlas a Tucumán. La mayor, de 15 años, estuvo tres años en el norte argentino: cursó la primaria, e incluso hizo el primer año de la secundaria, pero luego regresó a Guatraché.
Hace unos días, María condujo su auto desde Tucumán hasta Santa Rosa, para visitar a su madre enferma en el Hospital Favaloro. Después decidió ir hasta la colonia, cuando la hija de 12 años le pidió visitar a su padre.
Allí se desató otra vez el infierno: el domingo 8, cerca de las 20 horas, María fue golpeada brutalmente por su ex, quien se encontraba alcoholizado. Incluso, el hombre amenazó con matar a las chicas.
La mujer logró que la Policía de Guatraché fuera a la colonia. Luego se retiró con sus tres nenas hasta el Hospital Freire. Estuvo un día internada y se volvió a Santa Rosa.
Pero eso no fue todo: ya en la capital pampeana, el lunes 9, apareció el ex junto a otros menonitas, y se llevaron a las dos chicas de 12 y 15 años. Alertada, María hizo la denuncia.
“Cuando salí del departamento con mis hijas, apareció el padre con otros varones de la comunidad. Las cargaron en una camioneta. No me preguntaron. No me pidieron permiso. Se las llevaron. Yo corrí, grité, llamé al 101. Todo quedó registrado en otra denuncia. Fue una sustracción en plena calle, a la vista de todos”, dijo María a Diario Textual.
Los menonitas fueron demorados en Miguel Riglos, y asistentes sociales entrevistaron a las menores. “Queremos ir a la colonia”, dijeron las chicas.
Poco después, pese a que existía una denuncia por un supuesto rapto o secuestro, pudieron seguir hasta la colonia. Para las autoridades judiciales de Santa Rosa, no hubo secuestro: es que las chicas dijeron ante las asistentes de Riglos que querían irse con su padre. Sin embargo, la abogada alertó que esos testimonios están viciados, y que las menores estaban amenazadas por el padre.