Según explicaron en un comunicado los propietarios de clínicas y sanatorios, desde que asumió el gobierno de Milei, los aranceles sufrieron una pérdida del 75% en su valor real frente al proceso inflacionario.
“La crisis compromete la sustentabilidad de las instituciones, y afecta de manera directa a unos 300.000 jubilados y pensionados en el sur del país”, agregaron en el texto, y argumentaron que mientras que los costos e insumos de la salud registraron un incremento del 341%, las actualizaciones otorgadas por la obra social nacional apenas alcanzaron un 143%.
“La situación se tornó crítica durante el corriente año 2026, dado que los establecimientos continuaron prestando servicios con valores congelados del período 2025”, añadieron, y advirtieron que la actualización prevista para octubre representará una mejora real de tan solo el 6%, cifra que resulta insuficiente para cubrir el funcionamiento básico de los sanatorios.
Reclamos
En junio, las clínicas y sanatorios privados de La Pampa, Neuquén, Río Negro y Chubut suspendieron la atención por guardia para las y los afiliados de la obra social Pami.
También, hace dos meses atrás, médicos de cabecera y odontólogos que atienden a afiliados de la obra social de los jubilados del Pami, realizaron un paro nacional de 72 horas para reclamar una actualización urgente de los honorarios que perciben por las consultas profesionales.
La medida de fuerza, sobre la cual todavía no se pronunciaron los principales gremios del sector, visibilizó el reclamo por una recomposición de los aranceles, y advertir sobre las dificultades que enfrentan los prestadores para sostener la atención de los afiliados.
(DiarioTextual)