A lo largo del año, las acciones de capacitación alcanzaron a 20 localidades con un total de 1.036 personas capacitadas, consolidando una política pública de alcance federal y con fuerte anclaje territorial.
Muchas de estas instancias formativas fueron posibles gracias al trabajo interministerial y a la articulación sostenida con los municipios, lo que permitió dar respuestas concretas a las demandas locales.
Los indicadores reflejan un alto nivel de participación, con un 93,66 % de asistencia efectiva, mientras que la deserción fue del 6,34 %, evidenciando el compromiso de quienes accedieron a las propuestas.
En relación con la situación laboral de las personas capacitadas, el 18,34 % correspondió a personas desocupadas, mientras que el 31,47 % fueron trabajadoras y trabajadores autónomos, lo que da cuenta del rol estratégico de la capacitación tanto para la inserción laboral como para el fortalecimiento del trabajo independiente.
Respecto a la composición por género, el 82,64 % de las personas capacitadas fueron mujeres, el 17,26 % varones y un 0,1 % prefirió no consignar género, reafirmando la perspectiva de género como eje transversal de las políticas de formación.
En cuanto a la modalidad, la presencialidad fue la más elegida, con 644 participantes, seguida por la modalidad virtual (348 personas) y la mixta (44 personas), combinando cercanía territorial con ampliación del acceso mediante herramientas digitales.
Entre las capacitaciones desarrolladas se destacan propuestas vinculadas al cuidado, los oficios, el empleo y el emprendedurismo, como Cuidados de niños, niñas, personas mayores y/o con discapacidad; Comunicación en acción; Construí tu oportunidad laboral; Construcción en seco; Tapicería básica; Emprender en turismo; Actualización en electricidad para cooperativas eléctricas; Seminario dulce y salado y Profesional de redes sociales, entre otras.
Desde la Secretaría de Trabajo subrayaron especialmente el rol de la directora de Capacitación Laboral, Celeste Segurado, quien no solo participa en el armado y diagramado de cada propuesta, sino que además pone el cuerpo en el territorio, siendo ella misma quien dicta gran parte de las capacitaciones, junto a profesionales de distintas áreas, fortaleciendo el vínculo directo con las y los participantes y garantizando una formación situada y de calidad.
Finalmente, destacaron que estos resultados son fruto de una planificación sostenida, del trabajo conjunto entre distintas áreas del Estado y de una mirada estratégica que concibe a la capacitación laboral como una herramienta central para la inclusión, el empleo y el desarrollo productivo en La Pampa.