Bensusán destacó que se trata de una “política pública que durante más de 15 años garantizó atención, derivación y tratamiento a bebés y niños con enfermedades cardíacas en todo el país”.
A través de sus redes sociales, Bensusán advirtió que la medida deja sin cobertura a miles de chicos que nacen con esta problemática, y cuestionó con dureza la falta de sensibilidad del Ejecutivo nacional.
“No pudieron desfinanciar el Hospital Garrahan y ahora avanzan contra los niños que esperan tratamientos para salvar y mejorar sus vidas”, expresó, y manifestó su “repudio absoluto” a la decisión.
El programa funcionaba como una red federal que articulaba centros de distinta complejidad, y permitía que pacientes de cualquier provincia accedieran a diagnósticos y cirugías de alta complejidad, muchas veces en situaciones críticas donde la rapidez de la intervención es clave.
Gracias a este esquema, se realizaron cientos de cirugías por año, y se redujo de manera significativa la mortalidad infantil asociada a cardiopatías congénitas.
El senador remarcó que el vaciamiento del programa afecta especialmente a las provincias con menor infraestructura sanitaria, y profundiza las desigualdades en el acceso a la salud.
“Cuando el Estado se corre, los más perjudicados son los que menos tienen. En este caso, bebés y niños”, sostuvo, y cerró con una consigna contundente: “¡Contra los niños no!”