Al cumplirse 50 años del último golpe de Estado, Buenos Aires y ciudades como Córdoba y Santa Fe volvieron a ser el escenario manifestaciones.
En un nuevo Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia, decenas de miles de personas se congregaron para homenajear a las víctimas y reafirmar el "Nunca más".
El epicentro de la jornada conmemorativa fue, como ocurre históricamente, la histórica Plaza de Mayo. A pocos metros de la Casa de Gobierno se instaló el escenario para el acto central, donde referentes de Abuelas y Madres de Plaza de Mayo leyeron un documento conjunto de protesta y reflexión.
Bajo la consigna principal "A 50 años del golpe genocida, ¡qué digan dónde están!", la multitud exigió respuestas por los miles de desaparecidos que dejó el sistema represivo organizado por las Fuerzas Armadas, entre marzo de 1976 y el regreso de la democracia en 1983.
Durante toda la tarde predominaron los tradicionales pañuelos blancos, símbolo inconfundible de la incansable búsqueda que las Madres y Abuelas continúan sosteniendo a pesar del paso del tiempo, para encontrar a sus hijos y a los nietos nacidos en cautiverio.
Uno de los datos políticos más relevantes de la jornada, fue la postal de unidad. Por segundo año consecutivo, la ciudad de Buenos Aires albergó una única y masiva movilización. El colectivo liderado por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, junto al Encuentro Memoria, Verdad y Justicia (que nuclea a organizaciones de izquierda), decidieron marchar de manera conjunta, tras haber estado casi dos décadas realizando actos separados.
La presencia intergeneracional fue notoria, destacándose la participación de centros de estudiantes secundarios, e incluso escuelas primarias que llevaron a la plaza sus trabajos áulicos sobre el concepto de memoria, el cual forma parte de la currícula educativa por ley.
Habló Estela de Carlotto
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo liquidó al equipo liderado por Milei, lamentando tener que convivir aún con la negación sistemática de la etapa más cruel de la Argentina.
"El Gobierno está en otro mundo, en otro lugar, quizá esté pronto entre rejas. Es terrible lo que digo, pero es así. Pero el pueblo es el mismo", expresó.
Y agregó: "El pueblo es el sufrido, el sufrido antes, el sufrido ahora. Todavía existen lamentablemente circunstancias injustas".
(MinutoUno)