Diego Santilli ya fue elegido como el nuevo jefe de Gabinete por los hermanos Milei, que ahora tienen que lidiar con los detalles de la salida de Manuel Adorni, que está en shock y se resiste a aceptar su caída, que se precipitó en las últimas horas, como anticipó LPO en exclusiva este miércoles.
El ministro del Interior llega a la jefatura como un punto de equilibrio en la interna libertaria. Si bien reporta a Karina Milei, tiene buena relación con Santiago Caputo, y el objetivo de su llegada es no meterse en esa pelea.
La información fue confirmada por los dos sectores a LPO, pero el anticipo de este medio incomodó a la Casa Rosada, que ahora busca mantener el suspenso y vuelve a subir a la definición final al canciller Pablo Quirno.
La decisión se oficializaría este fin de semana. En la Casa Rosada se dieron cuenta que la confirmación trascendió cuando Milei estaba en España, y ante la evidencia que su hermana maneja el gabinete, se salió a instalar que la "decisión final" se iba a tomar cuando regrese de Europa, o sea, este sábado a la mañana.
Pero como el gobierno no puede controlar su pulsión hacia el caos, al mismo tiempo que buscaba relativizar la designación de Santilli, trascendía que el ministro del Interior mantenía una larga reunión en la Casa Rosada con Karina Milei y los Menem.
Como sea, Santilli cree que su arribo al cargo más importante del gabinete no perjudicará sus chances de ser candidato a gobernador por la provincia. "Se tiene mucha fe para encarar este desafío", dijo a LPO un dirigente porteño, que recordó cuando el "Colorado" asumió como ministro de Seguridad de la Ciudad en medio de un escándalo, y logró encarrilar la gestión.
En el ministerio del Interior recuerdan que ni bien asumió el año pasado, a Santilli le pusieron a Adorni de stopper. El jefe de gabinete se le colaba en todas las reuniones, pero a base de trabajo político, Santilli logró gambetear airoso esa marca personal, hasta que Adorni se autodestruyó con sus gastos desaforados de wannabe argento.
Adorni no logra asimilar su salida del gobierno y está espantado por los problemas penales que deberá afrontar, ahora ya sin la cobertura de la Casa Rosada.
La salida de Adorni, que se tomó a mal su reemplazo y no logra asimilarlo, intenta poner fin a tres meses de crisis política en la cumbre del poder libertario. El ex vocero está espantado por los problemas penales que le esperan, ahora ya sin la cobertura de la Casa Rosada. Las tarifas en dólares de los abogados, encabezan sus preocupaciones.
La salida se aceleró ante la inminencia de la destitución de Adorni por el Congreso, luego que el PRO quedara hundido en el descrédito por la pirueta de último minuto de Macri, que luego de pasarse semanas hablando de ética y haciéndose el indignado por las desprolijidades de Adorni, mandó a su bloque a rescatarlo. Contradicciones que expuso de manera irrefutable Esteban Bullrich, con su renuncia al partido.
"Milei no puede permitir que el Congreso le eche al jefe de Gabinete, el golpe en los mercados sería tremendo", explicó a LPO un funcionario al tanto de las conversaciones en la cúpula del gobierno.
En el gobierno querían en principio dejar que el Congreso despedace a Adorni, para que Milei se victimice y acuse a la oposición de buscar un golpe de Estado. Pero luego entendieron que el mensaje que dará al mercado y al exterior la caída de un jefe de Gabinete por corrupción, será una bomba para el plan económico.
Si bien creen que le serviría internamente la victimización, sospechan que el título que recorrerá el mundo es que Milei no controla el Congreso, y que tiene funcionarios corruptos.
En plena crisis de nervios, Adorni se atrincheró y amenaza: "Es peligroso que termine en la Justicia". El todavía Jefe de Gabinete pidió demorar el anuncio de su recambio hasta que vuelva Milei, con la esperanza de convencerlo que no lo eche.
En plena crisis de nervios, Adorni se atrincheró y amenaza: "Es peligroso que termine en la Justicia"
Manuel Adorni entró en una crisis nerviosa porque no logra asimilar que lo corren de la jefatura de gabinete, y deslizó una amenaza sobre el peligro de que le suelten la mano con la causa de enriquecimiento ilícito.
"Manuel no logra asimilar lo que está pasando", dijeron a LPO encumbradas fuentes de la administración libertaria. El jefe de gabinete saliente amagó con atrincherarse al leer en los medios que ya tenía reemplazo.
Mientras Diego Santili, el candidato más firme para reemplazarlo, mantenía reuniones con Karina Milei y Martín Menem para definir el futuro del gobierno, un Adorni desencajado intentó una defensa, asegurando que era un mal momento para las definiciones, que había que esperar más.
"Parece que pensó que ya a esta altura no iba a pasar", dijeron a LPO fuentes al tanto de los momentos de zozobra que se vivieron en los despachos de Casa de Gobierno.
Adorni pidió esperar para que vuelva Milei de su viaje a España, porque piensa que todavía le puede llorar una carta al presidente. La carta no es nada amigable: "Es peligroso que termine en la Justicia", dijo, acaso amenazando de que puede hablar si no lo ayudan a resolver su situación judicial. Hasta en las encuestas la gente creía que Milei no echaba a Adorni por miedo a que "hable".
"Manuel hizo un análisis como si fuese un válido interlocutor de su propio quilombo", resumió a LPO un dirigente libertario, que quedó en shock por la reacción del próximamente ex funcionario.
Como anticipó LPO, más temprano Adorni ya había empezado a poner condiciones para dar un paso al costado. Una de ellas era un lugar en el directorio del Banco Nación, para su ex número dos, Javier Lanari. Junto al contador de la UADE también se irán de la jefatura sus máximos colaboradores, Aimé "Meme" Vázquez e Ignacio Devitt.