LUNES 03 de Agosto
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  LUNES 03/08/2026
Actividad Física Saludable
(*)Kgo. Prof. Marcelo Rensonnet
“El único lugar donde el éxito llega antes que el trabajo es en el diccionario”.
Vidal Sasoon

 

Serie: Los Gestos Deportivos

Voy a desarrollar una serie completa sobre los gestos deportivos y la prevención de lesiones.

Me pareció importante un primer artículo introductorio, con glosario y bibliografía, para hacerlo más interesante y didáctico.


1. Del movimiento humano al gesto deportivo

El movimiento humano resulta de la interacción entre sistema nervioso, aparato locomotor, sistemas energéticos, percepción y ambiente. Las acciones básicas -caminar, correr, saltar, empujar, traccionar, lanzar o girar- se convierten en gestos deportivos cuando se organizan, entrenan y adaptan a las reglas y demandas de una disciplina. Un gesto deportivo es, por tanto, una acción motriz específica, intencional y aprendida, orientada a resolver una tarea con precisión, eficacia, eficiencia y capacidad de adaptación.

Dimensión interdisciplinaria

Su análisis integra la cinemática (desplazamientos, velocidades, aceleraciones y trayectorias), la cinética (fuerzas y momentos), la anatomía funcional, la neurofisiología, la fisiología del ejercicio y la técnica. La técnica no debe entenderse como una postura ideal e invariable, sino como una solución dinámica que conserva su estructura funcional, mientras se ajusta al rival, el terreno, la fatiga y la situación táctica.

Secuencia central: percepción → decisión → programación motora → ejecución → retro-alimentación → corrección.

El bucle sensoriomotor comienza con la captación de información visual, vestibular, táctil y propioceptiva. El sistema nervioso selecciona lo relevante, compara la situación con la experiencia previa, elabora un programa motor y envía la orden a los músculos. Durante y después de la acción, el Feedback informa sobre posición, tensión y resultado. El cerebelo contrasta lo planificado con lo ejecutado y ajusta el error.

 

2. Aprendizaje, variabilidad y automatización

Un movimiento estereotipado conserva una organización reconocible, pero no se repite de forma matemática. La variabilidad motora funcional permite alcanzar el mismo objetivo mediante pequeñas adaptaciones de postura, ángulos, velocidad o activación muscular. El experto no es quien reproduce un gesto idéntico, sino quien mantiene su eficacia en condiciones cambiantes.

El aprendizaje motor produce cambios relativamente permanentes mediante práctica y experiencia; no debe confundirse con el rendimiento de una sesión. Depende de la calidad y cantidad de práctica, feedback, atención, motivación, variabilidad, descanso, sueño y experiencia previa. Evoluciona desde una fase cognitiva, con alta demanda consciente y numerosos errores, hacia una fase asociativa, con mayor precisión y autocorrección, y finalmente una fase autónoma, con menor costo atencional.

La automatización libera recursos para la táctica y el entorno. La corteza prefrontal participa en atención y decisiones; las áreas premotora y motora suplementaria organizan secuencias; la corteza motora primaria emite comandos; los ganglios basales seleccionan e inician acciones y consolidan hábitos; el cerebelo ajusta precisión, equilibrio y timing. El gesto surge de una red distribuida, no de una única región.

 

3. De la percepción a la contracción muscular

Las vías aferentes llevan información hacia el sistema nervioso central. La visión informa sobre rival, móvil y entorno; la propiocepción registra longitud muscular, tensión tendinosa y posición articular mediante husos musculares, órganos tendinosos de Golgi, receptores articulares y cutáneos. La vía de las columnas dorsales-lemnisco medial conduce información propioceptiva consciente hacia el tálamo y la corteza somatosensorial.

Las áreas de asociación integran lo visto con lo sentido. La corteza prefrontal define la estrategia; ganglios basales y cerebelo contribuyen a iniciar, graduar y corregir la respuesta; las áreas premotoras programan la secuencia. La orden voluntaria desciende principalmente por la vía corticoespinal, mientras sistemas vestibuloespinales y reticuloespinales colaboran con postura, equilibrio y estabilidad. En la unión neuromuscular, la acetilcolina desencadena la despolarización, la liberación de calcio y la interacción actina-miosina.

 

4. Aplicación: salida y carrera de 100 metros

Antes del disparo, el programa de salida está preparado, pero inhibido para evitar una partida falsa. El estímulo auditivo recorre cóclea, nervio vestibulococlear, núcleos del tronco encefálico, tálamo y corteza auditiva. Tras reconocer la señal, los ganglios basales liberan la iniciación, la corteza motora activa las extremidades, y el cerebelo supervisa el equilibrio. Los tiempos descritos -aproximadamente 120 a 160 ms hasta el comienzo de la respuesta- son orientativos y dependen del atleta y del método de medición.

•    Salida y aceleración (0-30 m): descarga motora intensa, reclutamiento rápido y gran fuerza de reacción del suelo; el tronco debe transmitir la fuerza sin perder rigidez funcional.

•    Velocidad máxima (30-60/80 m): aumenta la automatización cíclica; cerebelo, circuitos espinales, visión y sistema vestibular sostienen ritmo, orientación y estabilidad.

•    Tramo final (80-100 m): la fatiga central y periférica reduce activación, precisión y control; las aferencias metabólicas elevan la percepción de esfuerzo y favorecen compensaciones.


5. Fatiga, propiocepción y riesgo de lesión

La fatiga es una reducción transitoria de la capacidad para producir fuerza, potencia o calidad técnica. La fatiga central compromete activación voluntaria, atención, decisión y tiempo de reacción; la periférica altera excitabilidad, disponibilidad energética, acoplamiento excitación-contracción y capacidad de generar tensión. Ambas pueden modificar coordinación intermuscular, postura y precisión.

La fatiga no causa inevitablemente una lesión, pero puede elevar el riesgo si altera la mecánica. Deben vigilarse pérdida de alineación, valgo dinámico, aterrizajes rígidos o ruidosos, menor control del tronco, compensaciones, reducción de precisión y cambios bruscos de coordinación.

La técnica debe evaluarse también bajo fatiga controlada: allí aparecen muchas limitaciones que no se observan en condiciones frescas.


6. Los nueve grandes gestos

La serie propone una clasificación didáctica: empujar (acción-reacción), traccionar (fuerza contra resistencia o fluido), pasar (impulso), recibir (desaceleración), saltar (impulso y ciclo de estiramiento-acortamiento), correr (fuerzas de reacción del suelo), driblear (restitución y control), lanzar (transferencia proximal-distal) y girar (momento angular). Las categorías se superponen y deben interpretarse según la tarea.

 

7. Matriz biomecánica comparada

Todo gesto puede estudiarse mediante una matriz común. La preparación organiza apoyo, orientación, centro de masa, pretensión y lectura perceptiva. La aceleración incrementa la velocidad según magnitud y dirección de la fuerza, tiempo disponible y coordinación. El seguimiento desacelera segmentos, disipa energía, protege articulaciones y prepara la acción siguiente.

La cadena cinética vincula segmentos corporales. Puede ser abierta, cerrada o -como ocurre frecuentemente en deporte- mixta y secuencial. Aunque exista un plano predominante (sagital, frontal o transversal), los gestos complejos son tridimensionales. En ellos coexisten acciones concéntricas, excéntricas e isométricas, además del ciclo de estiramiento–acortamiento.

•    Empujar: base estable, transferencia desde el suelo, acción concéntrica y estabilización del core.

•    Recibir: control excéntrico y aumento del tiempo de desaceleración para reducir picos de fuerza.

•    Saltar y correr: impulso, fuerzas de reacción del suelo y utilización eficiente de energía elástica.

•    Lanzar: secuencia piernas-pelvis-tronco-hombro-brazo-mano; la desaceleración excéntrica es tan relevante como la aceleración.

•    Girar: relación entre momento angular, momento de inercia y velocidad angular.


8. Física aplicada

Las leyes de Newton explican la inercia, la relación entre fuerza, masa y aceleración, y la acción-reacción. El impulso (fuerza × tiempo) modifica la cantidad de movimiento: prolongar la aplicación de fuerza puede aumentar la velocidad de salida, mientras aumentar el tiempo de frenado disminuye el pico de carga al recibir. La energía cinética depende de la masa y, especialmente, del cuadrado de la velocidad.

El ciclo de estiramiento-acortamiento integra una fase excéntrica rápida, una transición breve y una acción concéntrica; aprovecha energía elástica y mecanismos reflejos. Las fuerzas de reacción del suelo son claves en carrera, salto y cambios de dirección. El coeficiente de restitución ayuda a comprender los rebotes. En lanzamientos y golpeos, la transferencia proximal-distal suma velocidades segmentarias. En rotaciones, el momento angular se conserva si el torque externo neto es pequeño; reducir el momento de inercia aumenta la velocidad angular.


9. Tecnología para analizar el movimiento

La observación clínica es indispensable, pero la instrumentación permite cuantificar variables que el ojo no estima con precisión.

•    Captura óptica 3D: reconstruye trayectorias, ángulos, velocidades y aceleraciones; combinada con plataformas permite dinámica inversa.

•    Plataformas de fuerza: registran fuerza máxima, impulso, tasa de desarrollo de fuerza, componentes tridimensionales y centro de presión.

•    Electromiografía de superficie: estudia inicio, duración y coordinación de la activación muscular; su amplitud no equivale directamente a fuerza.

•    Sensores inerciales (IMU): acelerómetros y giroscopios miden aceleración, velocidad angular y orientación en situaciones reales de entrenamiento.

La tecnología complementa la evaluación profesional: ningún dato aislado reemplaza la interpretación clínica, técnica y contextual.


10. Lesiones asociadas al gesto de empujar

Empujar supone alejar una resistencia o desplazar el cuerpo respecto de un apoyo. La fuerza puede originarse en el suelo y transmitirse por miembros inferiores, pelvis, core, tórax, escápula, hombro, codo, muñeca y mano. Sus fases son preparación, recepción excéntrica de la carga, transición, propulsión concéntrica y finalización. Una falla de movilidad, estabilidad o coordinación en un eslabón obliga a compensar en otro.

La lesión aparece cuando la demanda supera la capacidad actual del tejido para tolerar y recuperarse. Importan resistencia, velocidad, volumen, frecuencia, amplitud, agarre, experiencia, fatiga y recuperación. Las lesiones pueden ser agudas, por sobreuso, traumáticas por contacto o por compensación. En el hombro son frecuentes la tendinopatía del manguito rotador, el dolor subacromial, la inestabilidad glenohumeral y las lesiones del labrum; su origen suele ser multifactorial.


11. Lesiones en disciplinas específicas

•    Patín: tendinopatía rotuliana, esguinces de tobillo, fascitis plantar, ampollas y dolor lumbar por saltos, rigidez de la bota e hiperextensión.

•    Esgrima: esguince del tobillo adelantado, tendinopatías de codo y muñeca, lesiones meniscales o ligamentosas y lumbalgia vinculada con asimetría y desplantes.

•    Danza clásica: tenosinovitis del flexor largo del Hallux, pinzamiento posterior del tobillo, Metatarsalgia y dolor lumbar por rangos extremos.

•    Artes marciales: contusiones, lesiones ligamentarias de rodilla, traumatismos de mano y muñeca y distensiones musculares por impactos, giros y patadas explosivas.


12. Red Flags y filtro de seguridad

Las alertas técnicas incluyen cojera o asimetría, valgo de rodilla, pérdida de fluidez, cambio del apoyo, aterrizajes ruidosos, pérdida del control excéntrico, temblores prematuros e incapacidad para mantener posiciones. También deben observarse frotamiento repetido, muecas, ajustes inusuales del equipamiento, inflamación, cambios de color o temperatura y pérdida súbita del rango articular.

El filtro de cinco minutos combina: observación dinámica inicial; prueba moderada del gesto clave; y una escala de esfuerzo técnico. En lugar de preguntar sólo por dolor, puede indagarse cuánto esfuerzo adicional -de 1 a 10- exige mantener la técnica correcta. Una respuesta alta, especialmente acompañada de alteraciones visibles, justifica reducir o detener la carga y evaluar.


13. Prevención, comunicación y recuperación activa

La interrupción debe presentarse como una decisión de rendimiento, no como castigo. Es preferible ofrecer una tarea alternativa sin impacto y explicar el costo-beneficio: reducir la carga hoy puede evitar semanas de inactividad. La recuperación es activa, progresiva y funcional; el ejercicio controlado debe individualizarse y no sustituye la evaluación ante signos clínicos.

•    Patín: descarga de fascia plantar y movilidad lumbar suave, sin forzar posiciones dolorosas.

•    Esgrima: recuperar simetría pélvica, movilidad de cadera y descarga de flexo-res/extensores de muñeca.

•    Danza: control del tobillo y pie, trabajo de sóleo y peroneos, evitando pinzamientos dolorosos.

•    Artes marciales: movilidad neural o de cadera cuidadosamente dosificada y restauración del equilibrio antes de volver al gesto.

Criterio rector: bajar la carga, recuperar el eje y repetir el gesto con técnica limpia; si persisten dolor, inflamación, inestabilidad o pérdida funcional, corresponde evaluación profesional.


Glosario esencial:

Término    Definición

Automatización: ejecución de una habilidad con menor demanda consciente, sin pérdida del control neural.
Cadena cinética: sistema de segmentos y articulaciones que producen y transfieren fuerza de manera coordinada.
Cinemática: descripción del movimiento sin considerar las fuerzas que lo originan.
Cinética: estudio de las fuerzas y momentos responsables del movimiento.
Ciclo de estiramiento-acortamiento (CEA): transición rápida de una acción excéntrica a otra concéntrica que aprovecha energía elástica.
Control excéntrico: capacidad muscular para producir tensión mientras el músculo se alarga y desacelera una carga.
Feedback: información sensorial sobre el movimiento y su resultado, utilizada para ajustar la acción.
Fuerza de reacción del suelo (FRS/GRF): respuesta del suelo, igual y opuesta a la fuerza aplicada por el deportista.
Gesto deportivo: acción motriz específica, aprendida e intencional, orientada a un objetivo técnico.
Impulso: producto de la fuerza por el tiempo durante el cual actúa; modifica la cantidad de movimiento.
Momento angular: cantidad de movimiento rotacional, relacionada con momento de inercia y velocidad angular.
Propiocepción: información sobre posición, movimiento y tensión de los segmentos corporales.
Red flag: signo de alerta que exige modificar o interrumpir la actividad y valorar el riesgo.
Secuencia proximal-distal: transferencia coordinada de velocidad y energía desde segmentos centrales hacia los distales.
Tolerancia tisular: capacidad actual de un tejido para soportar carga y recuperarse.
Variabilidad motora funcional: ajustes entre ejecuciones que conservan el objetivo y la eficacia del gesto.


Bibliografía seleccionada:
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(*)Marcelo Rensonnet es Lic. Kinesiólogo Fisiatra_ Docente Universitario - Formado en Inst. Mogilevsky y en Servicio Nacional de Rehabilitación_ Profesor de Educación Física_ Entrenador Nacional de Atletismo_ Especialista en Neuro rehabilitación - Especialista en Medicina del Deporte - Residencia Clínica en ALPI, Htal. Francés y Htal. Fiorito_ Actualmente en Consultorios Pampeanos y Club de Salud, de General Pico.

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